A sus 80 años, Jesús Infante sigue siendo un genio de la pintura dentro y fuera de las fronteras riojanas. Con más de medio siglo trabajando en la pintura y otros tantos años (antes) en escultura, Infante presentó ayer, junto al concejal de Cultura, Javier García Turza, 'Acuarelas', una exposición que, desde ayer y hasta el próximo día 18, puede visitarse en la sala de exposiciones del Ayuntamiento.
A lo largo de sus 30 acuarelas, dos de ellas pintadas hace 25 años y el resto en el último año, Infante acerca al espectador a diferentes rincones de la geografía riojana. «He pintado lo que tengo cerca, nuestro campo, nuestras sierras...», señala este artista riojano cuyas obras han viajado por Italia, EE UU, o Alemania. «Lo que más llama la atención fuera de España son las viñas», señala Infante, que define el cielo riojano en otoño como «una atmósfera de color malva que tiñe los campos riojanos y el cielo se torna del color de nuestras viñas».
El color de las viñas riojanas, la transparencia de los paisajes marinos y la luz de los principales monumentos riojanos en los cuadros de Infante han servido, según Turza, «para llevar los paisajes riojanos por todo el mundo», ya que el artista ha expuesto sus obras en las principales ciudades de Europa.
A los largo de la muestra, Infante ofrece vistas de los castillos de Quel, Davalillo y Arnedo, la posibilidad de conocer el lado más artístico de pueblos como Navarrete, Nájera, Cervera y Torrecilla o la grandeza de las ruinas de Contrebia Leukade.
Gracias a la pintura Infante ha recorrido toda España y parte de Europa, aunque sin salir de La Rioja encuentra cosas nuevas que retratar. Su trabajo, un 60% elaborado en el propio lugar y el resto en estudio, ha recibido numerosos galardones.
«Hablar de Infante es hablar de la luz, del color y de La Rioja», concluyó Turza.