«Sólo la tierra que elabora los mejores vinos es capaz de ofrecer lo mejor a quien la visita». He ahí el planteamiento central del discurso, el de mayor calado poético que se le ha conocido al presidente regional en sus doce años de mandato, con que Pedro Sanz saludó al auditorio de Fitur durante la celebración del Día de La Rioja en Ifema. «Sólo una tierra con nombre de vino», amplió a continuación, «tiene posibilidades de satisfacer las expectativas de un turismo que muestra un interés creciente por conocer la cultura del vino». La Rioja, remarcó hasta la saciedad, «sabe a vino, huele a vino y posee la gama de todos los colores del vino, y todas su virtudes».
Tal vez por ello, el mandatario riojano abrió su exposición erigiéndose en «líder» en la defensa del vino «como alimento saludable en la dieta mediterránea» frente al «marcaje» que, en su opinión, está sufriendo el producto estrella de la Comunidad «a nivel español».
'Destinovino'
El vino como argumento, como instrumento y como fin. Así se mostró, hasta la saciedad, en el discurso que Sanz trasladó al sector turístico anunciando, entre otras propuestas, la celebración del Salón Internacional de Turismo del Vino (Destinovino) del 12 al 15 de abril, con el objetivo claro de «reafirmar el liderazgo de la Comunidad en el sector del enoturismo» que, en su opinión, encuentra, en La Rioja «su máxima expresión». O avanzando la apertura en Logroño de la muestra 'Tierra abierta' bajo el lema 'Historias de una historia' que mostrará al mundo durante cinco meses, a partir del mes de marzo, «relatos» y los «secretos» de la capital de la región.
Será, apuntó en su intervención en el pasillo central número 7 de Ifema, «una oportunidad para conocer y conocernos, para descubrir lugares olvidados, para sorprendernos con espacios transformados, para contemplar Logroño desde todas las perspectivas».
Stand receptivo
La Rioja se muestra, en fin, en la Feria Internacional de Turismo (Fitur) como una tierra abierta «porque nunca se cierra al turismo, porque nunca baja la persiana, porque la suya no es una oferta estacional». Y traslada esa convicción a las formas con un 'stand' que conjuga materiales livianos, espacios funcionales, juegos espaciales, para asomarse a los profesionales y visitantes de la Feria de Madrid con un material promocional que incide en la propuesta del vino y todo lo que le rodea, y en el ilimitado potencial del turismo natural.
Disputa el mercado, en el reparto geográfico del pabellón, con Ceuta, Castilla y León y Murcia, pero lo hace aliada con las Rutas de España en las que se incluye a las Rutas del Vino donde confluyen sus intereses con los de las mancomunidades de San Vicente, Briñas, Ábalos y Briones, de una parte, y San Asensio, Torremontalbo y Cenicero de otra; y de Haro que sigue defendiendo su condición de Capital del Rioja a poco más de cien metros del 'stand' institucional. Lo hace, con la presencia de 120 jarreros, por tercer año consecutivo y sin complejos. El vino, entienden, también es lo suyo.