El Ministerio de Fomento ha iniciado el proceso para licitar las obras de un vial de enlace entre la N-1, a la altura de Rivabellosa, y la carretera de Logroño, a través de terrenos de Miranda de Ebro. A lo largo de 1,83 kilómetros, este vial será un punto de conexión clave para canalizar las entradas y salidas de la ciudad burgalesa, al tiempo que mejorará la conexión entre Rivabellosa y la carretera hacia La Rioja Alavesa.
El proyecto deberá ejecutarse en 14 ó 15 meses. Tanto la adjudicación de los trabajos como el inicio de los mismos se producirá en 2008. Madrid ha fijado para este plan una inversión de más de 7 millones de euros. En principio, se prevé la construcción de un ramal con un trazado prácticamente recto. Arrancará con una rotonda ubicada en un punto intermedio entre el puente sobre el río Bayas y la glorieta que, con carácter provisional, se habilitó hace ya casi cuatro años frente al acceso principal a la empresa Montefibre.
La carretera contará con otras dos rotondas en su trayecto. Una servirá como enlace directo con el polígono Bayas y la otra entroncará con la N-1. Esta última conexión eliminaría uno de los puntos negros de la N-1, a la altura de Rivabellosa. Se trata del acceso ubicado en el kilómetro 321 en el que hace apenas dos semanas falleció un hombre que se incorporaba con su vehículo a la vía principal desde Bayas y fue alcanzado por dos camiones.