La presentación de la vendimia 2006 del txakoli alavés sirvió ayer para homenajear a dos grandes amigos del caldo del territorio histórico, que provocan con sus pinceles miles de sonrisas. Los dibujantes Iñaki Cerrajería, colaborador de EL CORREO, y Mintxo Cemillán recibieron en el museo Artium sendas placas conmemorativas que agradecieron con su habitual sentido del humor. «Mi vocación frustrada siempre ha sido la Medicina, así que aprovecho para recetaros que os toméis cada mañana un buen txakoli alavés que seguro que os sienta de maravilla», sentenció Cerrajería ante el presidente de la denominación de origen, José Antonio Merino, maestro de ceremonias del acto.
El responsable del Consejo Regulador, Mariano Álava, aquejado de faringitis, aplaudió la proclama de Mintxo «más txakoli y menos gasolina», con la que el artista animaba a contaminar menos el ambiente y cuidar más de nuestras tierras.
El comité de cata, compuesto por los expertos Jesús Salmerón, Mikel Garizabal, Jesús Oleaga, José Ramón Aguiriano, Mónica Castillo, Raquel Suárez y Patxi Pérez Elortondo, ha dictaminado que la nueva cosecha es «excelente». Uno de los profesionales dio detalles del txakoli alabando la calidad de la uva, los tonos amarillos pálidos con matices verdosos brillantes que destila el vino y su equilibrio de sabores. «Algunos han catalogado al txakoli de Álava de este año de 'Ondarrabi Zuri', cosa que nos debe honrar», explicaba el enólogo.
El diputado de Agricultura, Eloy López de Foronda, presidió la gala junto al concejal de Promoción Económica, Fernando Aránguiz, y el viceconsejero vasco de Alimentación, José Antonio Suso. Durante el encuentro se proyectó un vídeo engalanado con una canción de Alberto Cortez dedicada al txakoli y los bodegueros Txomin Solaun, de Mahatxuri; Josu Ortuzar, de Xarmant; y Ander Gallastegi, de Beldui; brindaron por la excepcional acogida que lograron sus caldos entre el respetable.
'Poteo' popular
Tras la presentación en la pinacoteca vitoriana, los invitados participaron en un 'poteo' popular por los bares de los alrededores del Artium. «Es un pequeño homenaje a la hostelería de la provincia, socio estratégico nuestro e indispensable para la evolución y el posicionamiento del txakoli alavés en el mercado», comentó Merino antes de iniciar la ronda. El presidente de Arabako Txakolina quiso agradecer el apoyo que les brinda la Coral de Amurrio, la Cofradía del Queso Idiazabal de Ordizia y la asociación Slowfood.
Entre los muchos presentes destacaban los gastrónomos Juanjo Martínez Viñaspre y Alberto López de Ipiña; el gerente de Abra, Patxi Antón; o la directora foral de Agricultura, Virginia Salazar.