El presidente de Arco (Asociación para la Resolución de Conflictos y Cooperación) y profesor de la Universidad de Alcalá de Henares, Rafa Marcos, ha hablado en Vitoria sobre diferentes aspectos relacionados con la violencia derivada de las 'maras' o pandillas juveniles. «En Vitoria -apunta el experto- se han creado las condiciones oportunas para evitar el desarrollo» de estas pandillas.
-¿Por qué los jóvenes se asocian en pandillas?
-Para defender su barrio, su identidad. La estructura de las pandillas es una estructura exportada de Estados Unidos. En la década de los 70, muchos centroamericanos emigraron a Los Ángeles y copiaron esa estructura.
-Y el medio para defender su fin es la violencia...
-Como consecuencia de los conflictos bélicos de Centroamérica, el fenómeno se recrudeció y la tolerancia sobre la violencia comenzó a ser cada vez mayor.
-¿Hasta qué punto se puede decir que la violencia es su seña de identidad?
-No todas las bandas latinas son iguales. Hay algunas, como la 'Mexican Mafia', que están fuertemente vinculadas al crimen organizado. No obstante, hay otras como los Latin Kings o los Ñetas que funcionan como franquicias.
-Explíquese.
-Me refiero a que funcionan como una copia de la simbología de esas otras pandillas que en países como El Salvador pueden llegar a movilizar a 170.000 personas armadas.
-¿Cuál es el perfil de estos jóvenes?
-Normalmente son jóvenes de entre 14 y 18 años, que suelen vivir en una especie de casa patera, sin referente paterno y que, sobre todo, tienen una percepción errónea del racismo, que les hace sentirse rechazados.
-Y la pandilla es su válvula de escape.
-En efecto, pero no hay que olvidar que las pandillas tienen también su lado positivo. Un joven que se integra en una pandilla encuentra solidaridad, compañerismo, respeto, atención. Sin embargo, hay un valor negativo terrible que es la ausencia de libertad.
-¿Inmigración y bandas juveniles son un binomio indisoluble?
-Las bandas en España han existido siempre. Ahora bien, la inmigración ha traído un tipo de bandas diferentes en las que la tolerancia a la violencia es mucho mayor.
Estructuras sociales
-¿Son un fenómeno exclusivo de los grandes núcleos urbanos?
-En los grandes núcleos urbanos se dan más y mejores circunstancias para que surja este fenómeno. ¿Por qué? Porque en los pequeños núcleos la estructura social es más fuerte y el control social de los propios ciudadanos sobre la calle es mayor. Lo que no hay que hacer es dejar la calle en manos de estos jóvenes. Por ello es importante invertir en asociaciones que sean capaces de crear estructuras sociales y de controlar directamente a estos jóvenes.
-Entiendo, pues, que en ciudades medianas como Vitoria sería muy complicado que surgieran conflictos como los de Alcorcón.
-Sería muy difícil. Vitoria, además, se ha anticipado a este problema y se han creado las condiciones oportunas para evitar el desarrollo de estas bandas juveniles. Asociaciones, Policía Local, Servicios Sociales y políticos llevan trabjando en ello desde hace años.
-¿La solución, por tanto, es la prevención?
-En realidad habría que combinar prevención y presencia policial, teniendo en cuenta, eso sí, que cualquier estrategia de este tipo tiene que ser una estrategia a largo plazo, de bajo coste y con mucha participación ciudadana. Si no, estará condenada al fracaso.