Cuando Julio Aparicio comenzó a torear con picadores hizo el paseíllo en la Planilla de Calahorra con 'Niño de la Taurina' y Raúl Zorita que debutó esa tarde con los montados. Los novillos fueron de Bernardino Piriz. Posteriormente ha toreado Julio en bastantes ocasiones en Calahorra de matador.
En el año 1990 tomó la alternativa en Sevilla con Curro Romero y Espartaco, máxima expectación, papel acabado en taquillas y muy buen ambiente. Hubo alzas y bajas, gran triunfo en Madrid y hace años que el torero se anuncia muy poco e incluso nada en alguna temporada.
Este año pretende afrontar un principio de temporada con unas cuantas corridas para tratar de dar un aldabonazo con fuerza y acoplar una temporada con respetable número de festejos y ganando un dinero considerable que es la finalidad última del toreo.
Personalidad de Julio
En la pasada temporada vimos a Julio en dos festivales: uno en mayo en Alfaro y otro en Cintruénigo por septiembre. Mantiene la personalidad e improvisación del mejor gusto que lo hizo célebre, pero muy poco tiene que ver un festival con una corrida para comprobar el momento de un torero que reaparece o casi. Ni los toros están afeitados, o no debieran estarlo, ni las reacciones del público ante las dudas o los desaciertos son idénticos. Sí lo son cuando hay lucimiento y buenos resultados.
Para el día 3 de marzo vuelve Julio Aparicio a Calahorra y hay interés en verlo cuando tan lleno de monotonía y vulgaridad está un escalafón plagado de 'pegapases'. A Julio lo apodera el empresario, o coempresario de Calahorra, Francisco Romero.
'El Cordobés' ha tenido tardes buenas en la ciudad riojabajeña y siempre deja satisfechos a sus seguidores. Torea bien de capa. A veces de muleta y si el toro no se deja le da fiesta con 'ranazos' y otros recursos.
Luis Vilches también es conocido en el lugar por su buen corte y falta de algo para rematar con éxito faenas bien apuntadas y con pasajes muy toreros. También lo apodera la empresa organizadora.
El día 4 se anuncia corrida de rejones con Sergio Galán, Mariano Rojo y el local Sergio Domínguez, que ha de apretarse las espuelas para salir con fuerza en la temporada y superar a Galán, todo un gallo.
De los toros es mejor escribir cuando se lidien. Son de los sevillanos Hermanos Sanpedro y su procedencia es de Juan Pedro Domecq y Díaz. Algunos ejemplares de esta vacada han tenido comportamientos plausibles en esta plaza.