Pedro Aceña, responsable del Archivo Central de la Universidad de La Rioja, fue uno más de los trabajadores que participaron en el estreno. «Venía del Archivo de la Complutense y, evidentemente, el cambio fue muy grande. Ésta era una Universidad de nueva creación, pequeña y en una situación precaria (pocos edificios e instalaciones). Si en Madrid había unos 120.000 alumnos, aquí 6.000; si allí había 7.000 profesores, aquí 400», compara.
Pero Aceña reconoce que los tiempos han cambiado y poco tiene que ver la UR de 2007 con la de su nacimiento. «La Universidad se está consolidando y eso es muy importante. Ahora hay más titulaciones, mejores instalaciones y hasta un polideportivo», confiesa con el orgullo que reporta vivir el pasado y el presente de la historia.