La Consejería de Presidencia y Acción Exterior seguirá apostando durante 2007 por reforzar el papel de La Rioja en el exterior y por estrechar los lazos con los emigrantes y sus descendientes.
-En grandes líneas, ¿cuáles son los principales objetivos para 2007 de su departamento?
-La acción exterior y la promoción exterior de La Rioja con el trabajo en Europa, la acción fuera de Europa a través de las misiones institucionales y empresariales, y la solidaridad y la cooperación al desarrollo. Además, hay una cuarta línea que tiene que ver con los emigrantes y los centros riojanos.
-¿Con qué nuevos proyectos nos vamos a encontrar?
-Este año se pondrá en marcha el Museo de la Emigración en Torrecilla en Cameros y vamos a potenciar todo lo que tiene que ver con la participación de los jóvenes en la cooperación al desarrollo.
-En ayuda al desarrollo, hay un importante incremento presupuestario
-Este año tenemos un presupuesto de 3.680.000 euros para cooperación al desarrollo, que crece un 22% respecto al año pasado y estamos muy por encima de la media nacional, que son de 6 euros por habitante, cuando La Rioja está en algo más de 12 euros. El 1% de todo lo que invierte el Gobierno se destina a cooperación al desarrollo. Estamos en cabeza de las comunidades autónomas en este tema y esto se consigue con campañas de sensibilización que dan a conocer lo que hacen las ONGs y hacen que los jóvenes riojanos participen en la cooperación.
-Este año, ¿cuáles son las prioridades en cooperación al desarrollo?
-Vamos a priorizar los proyectos relacionados con las mujeres y educación que se estén llevando a cabo donde haya cooperantes y misioneros riojanos, o personas que participen directamente con nuestros emigrantes. La cooperación es también una imagen de marca de La Rioja. La Rioja es sinónimo de calidad, de bienestar y también de solidaridad con el exterior.
-Dentro de las actividades de difusión de la UE juega un papel relevante la Oficina de La Rioja en Bruselas. ¿Qué planes hay para 2007?
-La Oficina de La Rioja en Bruselas se ha mostrado como la mejor inversión del Gobierno de La Rioja en la acción exterior. Se puso en marcha en 1996 con feroces críticas por quienes nunca han creído en la proyección exterior de La Rioja. Se ha demostrado que, una vez que nos hemos fortalecido internamente, el futuro está en el exterior y es muy importante estar en Bruselas que es donde se toman decisiones que nos afectan a todos. Ahí hemos estado defendiendo nuestro vino y lo que es terrible políticamente hablando es que la postura del sector del Rioja tenga mejor acogida en Bruselas que en España.
-Un capítulo importante son los programas para riojanos en el exterior con dos nuevas iniciativas iniciadas en 2006: becas para estudiar en la UR y ayudas extraordinarias. ¿Seguirán en vigor?
-Seguiremos trabajando con los riojanos en el exterior que puedan tener dificultades, pero afortunadamente son pocos los que necesitan estas ayudas. No llegarán ni a media docena las solicitudes que hemos recibido. También estamos trabajando con las nuevas generaciones a través del programa Volver a las raíces, con actividades en los centros riojanos o campamentos de verano. En cuanto a las becas para estudiar en la UR, en esta primera convocatoria tenemos 4 becarias.
-Precisamente ahora un nuevo grupo de 'Volver a las raíces' se encuentra en La Rioja
-En esta octava edición tenemos a 41 jóvenes. Con estos son ya 232 los que se han beneficiado de una de las mejores iniciativas para abrir La Rioja al exterior, fortalecer nuestras señas de identidad y estrechar lazos con aquellos que viven fuera de La Rioja.
-¿Qué previsiones hay para los centros riojanos?
-En 2006 el presidente Sanz inauguró el nuevo centro riojano de Buenos Aires y este año se pondrá en marcha un centro riojano en Brasil. Lo que queremos es potenciar mucho más las actividades que se llevan a cabo en los centros de España y en América.
-Este año está prevista la apertura del Museo de la Emigración en Torrecilla. ¿Cuándo se producirá y qué es lo que se podrá ver en él?
-Tenemos previsto abrirlo en verano como un centro donde se recoja la huella de la emigración riojana fundamentalmente a América, que registró dos grandes oleadas de emigrantes de nuestra región, a finales del XIX y principios del XX, muy relacionadas con el vino y con la crisis de la filoxera. Queremos también que sirva para que las nuevas generaciones de riojanos vean cuánto ha costado conseguir el progreso y el desarrollo que tenemos y que ha sido posible gracias al esfuerzo de generaciones enteras. El museo contendrá una historia de la emigración riojana, testimonios, fotos, billetes de barco, actas ... Entre finales del XIX y comienzos del XX salieron de La Rioja entre 30.000 y 40.000 personas.