Quim Gutiérrez reconoce que le temblaban las piernas la noche en que entró en la sala donde se entregan los premios Goya. A sus 25 años, el intérprete catalán se llevó la estatuilla al actor revelación por su papel en 'Azuloscurocasinegro', película de Daniel Sánchez Arévalo que vuelve a las salas a la vista del éxito. Ya conocía la popularidad desde niño en el ámbito catalán, con sus participaciones en célebres teleseries como 'Poble Nou', pero el premio es una recompensa a su esfuerzo. Conocedor del mundo televisivo, el policía científico de la serie de Cuatro 'Génesis' apunta que la ficción española tiene que mejorar su calidad para competir con las grandes producciones estadounidenses.
-Su Goya en una carrera inicial ha puesto el listón muy alto. ¿No le da vértigo pensar que ahora le mirarán con lupa?
-El listón alto lo puso Daniel, que nos dirigió muy bien. Yo me pongo bien alto el listón de la exigencia, pero sé que será muy difícil encontrar un papel a ese nivel. Seguiré intentado seleccionar muy bien y trabajar muchísimo. El resto no depende de mí.
-Hablan también de la maldición de los Goya porque muchos actores que lo han recibido luego no han vuelto a destacar...
-El Goya al actor revelación es peligroso porque premia una primera obra; hay mucha gente joven que lo recibe, pero no todo el mundo continúa dedicándose a esta profesión. Yo ya llevo mucho tiempo; empecé a los 12 años en la televisión catalana por un hecho casual. Dos años después ya rechacé seguir en alguna serie porque no me interesaban los guiones. Para mí la interpretación era entonces un divertimento. Después me agobié de la fama porque era un chaval de 14 años y me conocían por la calle. Estudié Humanidades, pero a los 19 años me picó el gusanillo y me tomé esta profesión en serio.
-¿Hay un relevo generacional en la interpretación?
-Esta profesión es muy complicada, resultada atractiva y hay mucha gente formándose. La competencia es grande. Además, se ha bajado el listón de edad, como reclamo publicitario y comercial, por lo que hay muchos más papeles para jóvenes de 25 años. No es fácil.
-¿Qué actores le han interesado?
-Javier Bardem es un referente para toda mi generación. Hemos crecido con sus películas y valorado su forma de enfocar el trabajo, de una gran perfección. Aparte, soy muy fan de Marlon Brando.
-Hay actores que dicen que la televisión da popularidad y dinero, y el cine prestigio. ¿Está de acuerdo?
-La televisión da dinero si funciona la serie. Yo pretendo fijarme en los buenos proyectos. Soy muy ahorrador y puedo centrarme más en lo que me interesa profesionalmente que en lo material. No busco forrarme.
El 'boom' americano
-¿Ha sido un cambio rotundo meterse en la piel de un policía?
-'Génesis' no es una serie de personajes sino de tramas. La composición de los papeles es sencilla, aunque interpretar a un policía científico tiene su técnica. Si hay algo significativo de mi personaje es que es poco dado al conflicto, no se come la olla. Yo le doy más vueltas a las cosas. Soy muy reflexivo.
-¿Qué le parecen las series de televisión de este momento?
-En Estados Unidos las series viven una edad de oro y aquí todavía estamos lejos. La prueba es que los últimos títulos españoles han fracasado. Ya no estamos en la época del bombazo, cuando se podía triunfar con guiones normalitos porque el público español está más por las series americanas que antes. Triunfa 'House', 'Anatomía de Grey', 'Perdidos'... El espectador está educado y no se traga cualquier cosa. Está claro que aquí no podemos permitirnos el lujo de hacer un capítulo en mes y medio, como hacen en'CSI', pero sí apostar por productos más pequeños y con un buen guión. Es decir, mejorar la calidad.
-¿Cómo le gustaría evolucionar en su profesión?
-Me gustaría venderme como un actor versátil, pero cuesta porque la industria es poco imaginativa a la hora de pensar en un actor para registros distintos. Intento ponerme retos a mí mismo y no estancarme en lo que sé que hago bien. En ese sentido soy ambicioso, pero relajado.