Vitoria amaneció ayer con olor a chamusquina. Durante la madrugada, y en apenas noventa minutos, nueve coches que se encontraban estacionados en la vía pública fueron quemados en tres incendios provocados. Todos los turismos estaban aparcados en calles contiguas del barrio de Coronación. En concreto, cuatro en Manuel Díaz de Arcaya, tres en Eulogio Serdán y dos en Aldabe, uno de los cuales quedó completamente calcinado.
Fuentes del Departamento vasco de Interior descartan que se trate de actos de kale borroka. Afirman que los primeros indicios apuntan a que se trata de «la acción de un pirómano, ya que los vehículos estaban estacionados en calles muy próximas y los ataques fueron muy seguidos».
El primero de ellos se produjo hacia las 5.25 horas en un Audi 80 plateado, matriculado en Madrid, y situado en la calle Aldabe. Según la Ertzaintza, el autor del incendio rompió el cristal lateral derecho del turismo, vertió en su interior líquido inflamable y, después, le prendió fuego.
Pese a la rápida intervención de los bomberos, las llamas consumieron el coche y se extendieron a otro automóvil próximo, que resultó dañado «levemente». El propietario del turismo que quedó destrozado, Jon Ander Íñiguez de Heredia, se encontraba durmiendo en su domicilio en el momento del ataque. «Me llamaron sobre las 5.30 y bajé inmediatamente. Vi mi coche totalmente calcinado. Ha quedado siniestro total», relató visiblemente disgustado a EL CORREO.
El joven explicó que los policías que se desplazaron hasta la zona le preguntaron si estaba vinculado a algún partido político «para descartar la posibilidad de que se trata de un acto de kale borroka». Aunque ha interpuesto ya una denuncia, dice no tener «muchas esperanzas de conseguir una indemnización. Si ha sido un pirómano, ni siquiera el seguro se hará cargo», se lamentó.
«Igual que hace un año»
Cerca de las 6.45 horas, apenas un cuarto de hora después del primer incendio, otros cuatro coches, estacionados en la calle Manuel Díez de Arcaya ardían. Y a las 7.05 horas, de nuevo, la Ertzaintza recibía una llamada de un vecino de Eulogio Serdán, en donde las llamas quemaban tres vehículos más. El fuego afectó de forma más leve a estos siete turismos. En concreto, el fuego afectó a las carrocerías delanteras.
Según la Ertzaintza, el modus operandi fue parecido en todos los casos, por lo que creen que son obra de la misma persona.
En el bar Ensanche, frente a la plaza Aldabe, en donde se produjo el primer ataque, se comentó lo sucedido durante toda la mañana. Así, los clientes recordaron que hace un año también incendiaron ocho coches en una calle cercana. «Es mucha casualidad que sólo se trate de unos gamberros», comentaban algunos.