Con la aprobación en los próximos días por parte del Gobierno de una dotación de 4.000 millones de euros, el Fondo de de Reserva de la Seguridad Social, destinado a cubrir los déficits del sistema de pensiones en el futuro, rebasará los 40.000 millones de euros, cifra que equivale a cerca del 4,2% del PIB estimado para 2006. La citada cantidad permitirá el pago de más de siete mensualidades de la nómina de las pensiones, lo que equivale a medio año de prestaciones, dado que son 14 las pagas que reciben los beneficiarios en cada ejercicio.
Las dotaciones para el Fondo de Reserva proceden del excedente de la Seguridad Social, cuyas finanzas atraviesan una época dorada como consecuencia del fuerte ritmo de creación de empleo. Desde el año 2000 en que fue creado este instrumento, la afiliación a la Seguridad Social ha crecido en más de 3,5 millones de personas, mientras que el número de pensiones lo ha hecho en 0,566 millones. Aunque no se conoce aún el superávit del organismos en 2006, será con toda seguridad superior a la cifra citada, por lo que los expertos esperan que, al igual que el año pasado, en la segunda mitad de 2007 se decida una nueva aportación al Fondo de Reserva, similar a la anunciada recientemente por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
Las últimas cifras oficiales sobre el patrimonio acumulado por el Fondo datan de mediados de julio pasado, en que estaba en 35.221 millones de euros (3,89% del PIB de 2005), una cifra que ahora se va a ver incrementada en los 4.000 millones citados y con los intereses devengados al acabar el año. Con una rentabilidad anual situada por encima del 3%, los intereses rebasan ya los mil millones de euros al año.
El Fondo de Reserva sólo puede, por el momento, invertir su dinero en activos financieros públicos. En un principio estos se limitaban a la deuda Española, pero desde hace unos años se ha ampliado a la de Francia, Holanda y Alemania.
Renta variable
Sin embargo, ya desde marzo pasado el Ministerio de Trabajo viene trabajando en una reforma legal para abrir a la renta variable las inversiones, con el fin de elevar la rentabilidad, dado que los intereses pagados por la deuda pública apenas sobrepasan la inflación, y en algunos casos, ni eso. La modificación tendrá lugar en los próximos meses, cuando finalice el proceso de consultas iniciado por el Gobierno sobre este asunto. Por el momento, se sabe que las directrices elaboradas por Trabajo plantean renunciar a invertir en operaciones empresariales que den cabida a la competencia desleal y tomar siempre las decisiones con los máximos criterios de seguridad y garantías. Tanto el Tribunal de Cuentas como el Banco de España han defendido la conveniencia de recurrir a activos diferentes a lo actuales.
El Fondo de Reserva de las pensiones fue creado en el año 2000 y es consecuencia de las recomendaciones de Pacto de Toledo, firmado en 1995 por las fuerzas parlamentarias con el objetivo de sacar del debate político las decisiones que se adopten sobre el futuro del sistema de pensiones.
Con un aumento anual del gasto en prestaciones del 6,6% -enero de 2006 sobre enero de 2005, según datos oficiales-, el superávit de la Seguridad Social que se destina a pensiones no puede continuar indefinidamente, máxime cuando dentro de unos años comiencen a jubilarse las generaciones del 'baby boom', que en poco tiempo, según la mayoría de los expertos, colocarán en números rojos las cuentas del sistema. La opinión general es que será necesario hacer reformas para equilibrar las cuentas, operación en la que el Fondo de Reserva puede actuar como colchón para amortiguar las medidas que inevitablemente deberán introducirse.