José María Múgica, hijo del abogado socialista Fernando Múgica, asesinado por ETA el 6 de febrero de 1996, reclamó ayer a los partidos democráticos que recuperen «sus lazos» para «derrotar al terrorismo», tras constatar que «estamos peor que hace un año» como consecuencia del atentado de Barajas y la «grave situación de división que existe entre los demócratas». Múgica realizó estas declaraciones durante el homenaje rendido a su padre en el cementerio donostiarra de Polloe, con motivo del once aniversario del atentado que acabó con su vida.
El acto, muy emotivo, reunió a la viuda del letrado asesinado, Mari Carmen Heras, sus hijos -José María, Fernando y Rubén-, su hermano, el ex ministro Enrique Múgica, y una nutrida representación del partido socialista. También se sumaron al homenaje Nicolás Redondo y su hijo, Redondo Terreros, la presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, Maite Pagazaurtundua, y la responsable de la dirección vasca de Atención a las Víctimas, Maixabel Lasa.
José María Múgica exigió una «acción de gobierno clara, que ofrezca esperanza y confianza a la sociedad», y reivindicó la vigencia del lema 'Socialismo es libertad', con el que el PSOE concurrió a las elecciones de 1977. «Libertad ahora significa determinación en el combate para la derrota del terrorismo», frente al cual «no caben acuerdos ni negociaciones», subrayó.