El déficit de recursos residenciales para personas mayores se combate en Álava con un programa pionero puesto en marcha por la Diputación desde el año 2003. Se trata de las ayudas económicas para facilitar el ingreso de los ancianos en plazas promovidas por la iniciativa privada en centros con un máximo de catorce usuarios.
Un total de 326 personas se han beneficiado de estas subvenciones desde su entrada en vigor, según resaltó ayer la titular de Asuntos Sociales de la Diputación, la popular Ainhoa Domaica, en su comparecencia en las Juntas Generales ante una pregunta del PP. Los requisitos para ser beneficiarios de estos fondos hacen hincapié en la necesidad de tener que recibir atención médica. Al mismo tiempo, se valora más que se trate de un matrimonio. Las ayudas rondan los 636 euros de media.
Asuntos Sociales considera que este programa encaja perfectamente en la filosofía de la nueva Ley de Dependencia. «El Estado ha confirmado que esta línea de ayudas es buena para resolver el problema de la alta demanda de residencias», agregó Domaica.