Los vecinos de Araia mostraron ayer su malestar por el comienzo de las captaciones de emergencia desde el Nacedero hasta el río Zadorra. Según pudo comprobar EL CORREO, los accesos al manatial se encontraban clausurados con un candado tras la acción de un grupo de residentes, que quería de esta forma impedir el inicio del trasvase, anunciado para hoy o para mañana por Amvisa, a razón de 400 litros por segundo.
No obstante, el alcalde de Asparrena, Juan Luis Antia (Eusko Alkartasuna), insistió ayer en que cumplirá su «obligación legal» de permitir las captaciones. «En este caso, no soy yo el que se opone, sino una movilización popular. Hay mucho enfado en Araia porque no nos hacen caso en nuestras peticiones de mejorar nuestras infraestructuras de agua y embellecer este entorno. Habrá manifestaciones», advirtió el regidor nacionalista.
Antía indicó también que se estudia si las tuberías pueden causar accidentes como los ocurridos en Nanclares -se produjo un reventón-, dado que llevan muchos años sin funcionar.
El rechazo de Araia y del alcalde a trasvasar agua hacia el Zadorra y paliar la sequía del embalse de Ullíbarri no es una novedad. En 2002, con los pantanos en mejores condiciones que ahora, despachó a los trabajadores que habían acudido a limpiar el cauce de emergencia. La lluvia salvó la crisis en aquellas fechas.
Pruebas con éxito
Amvisa no quiso entrar a valorar la postura de Araia. Un portavoz de la empresa se limitó a señalar que el gerente se iba a reunir hoy con el alcalde. Además, dijo que ya se habían realizado con éxito las pruebas de funcionamiento de las tuberías de emergencia que llevarán el agua a una pequeña presa entre Gordoa y Luzuriaga para posteriormente conducirla por gravedad a un arroyo afluente del Zadorra.
Los embalses alaveses del sistema del Zadorra, que abastecen a Vitoria y Bilbao, superan ya el 42% de su capacidad global tras las últimas nevadas y el deshielo, según los datos facilitados ayer por la Confederación Hidrográfica del Ebro. El pantano de Ullíbarri, de 146 hectómetros cúbicos, contenía ayer 64, el 44% de su capacidad. Hace un año tenía 124 hectómetros cúbicos. El de Urrúnaga, de 72 hectómetros, tiene treinta, es decir, el 42% del total.