Hay una circunstancia que se va convirtiendo en insuperable para el Athletic y que sin duda condiciona su temporada. El equipo rojiblanco presenta unos números desastrosos en su campo, en donde sólo ha podido ganar un partido (Recreativo) y empatar tres (Real Sociedad, Racing y Zaragoza). El resto son seis derrotas, ante Atlético de Madrid, Barcelona, Celta, Sevilla, Villarreal y Betis. Los números resultantes son grotescos, apenas seis puntos sobre treinta posibles, lo que ofrece un lamentable veinte por ciento de puntos sumados ante su hinchada.
A título comparativo, no hay un solo equipo entre los cien que forman las cinco ligas más importantes de Europa (España, Italia, Inglaterra, Francia y Alemania) con peor balance en su campo. Hay dos réplicas, en todo caso, casi exactas a la rojiblanca. El Celta en la Liga y el Ascoli, en la Serie A italiana, han sumado un punto más, siete, lo que les coloca con un 23,3% de efectividad ante sus aficiones.
El Hamburgo, en la Bundesliga, es el único equipo hasta el momento de los torneos citados que aún no ha conseguido ganar en casa. Aún así, el conjunto de la ciudad bañada por el Elba ha cosechado siete empates y ha sufrido dos derrotas. De esta forma, amarra un porcentaje de puntos en el AOL Arena (57.000 espectadores) superior al de los rojiblancos en San Mamés. Un 25% frente a un 20%.
Campeonatos menores
Mejor salen en la comparación los peores equipos locales del Championnat galo y de la Premier inglesa, el Sedan y el Watford, respectivamente. Ambos han sido capaces de ganar en dos ocasiones en sus campos, lo que les coloca con casi un tercio de los puntos obtenidos: un 33% para los franceses y un 30% para los británicos.
Para encontrar equipos más flojos en sus estadios que los rojiblancos hay que dirigirse a ligas menores, como la portuguesa, rumana, rusa o búlgara. En estos torneos hay equipos que parecen sufrir un fracaso ante sus aficionados aún más interminable que el rojiblanco. Se trata del Vitoria Setubal portugués (18% de puntos), del Petrosani rumano (16%), del Shinnik ruso (15%) y, el más lamentable de todos, el Koneliano búlgaro (4% de puntos con cero victorias, un empate y siete derrotas).
El parapeto para que cualquier equipo evite la caída del descenso es su propio campo. No hay más que fijarse en lo que sucede con los otros conjuntos con peores números de locales. Sedan, Watford y Ascoli son colistas y tienen muchos boletos para irse de cabeza a Segunda. Sin embargo, ni Athletic ni Celta en España están siquiera en zona de descenso. En los dos casos porque son mucho más solventes fuera. Lejos de Bilbao, los rojiblancos han sumado 16 puntos, el 73% de los totales.
Los rivales toman posesión de San Mamés con una evidente soltura. Hay datos inquietantes. En los últimos tres partidos en casa, los locales sólo han sido capaces de anotar un gol y además ha tenido que llegar de penalti.
Uno de los principales problemas es que Iraola se ha convertido en la única alternativa para crear y hacer circular la pelota. Si sucede, como pasó ante el Betis, que Rivera se pega a él como un imán, el equipo de Mané se queda sin margen de maniobra. Para colmo, el Athletic es un equipo sin bandas en Bilbao. En ellas se colocan dos jugadores que no se mueven en su espacio natural, como Javi Martínez y Yeste. La situación provoca que, contra toda lógica, el jugador que más y mejores balones ha puesto desde los costados en el área es el lateral Expósito.