Queda un mundo, pero el magnífico rendimiento baskonista en los últimos tiempos anima a mirar con el rabillo del ojo al Grupo E, del que saldrá el hipotético rival en los cuartos de final. Y este lote cuenta con aspirantes de cuidado.
De entrada, el vigente campeón de la competición, el sólido CSKA Moscú que, aparte de desplegar un baloncesto de campanillas, ha recuperado a David Andersen, uno de los mejores interiores del baloncesto continental.
Le acompañarán en la lucha por las dos primeras plazas el Olympiacos, que podría dar de alta al ex baskonista Arvydas Macijauskas, DKV Joventut y el Partizán Belgrado de 'Peja' Drobnjak.
La teoría sonríe a rusos y helenos, aunque la falta de presión y su juego otorgan a la 'Penya' la capacidad de optar a entrar en cuartos o, por lo menos, de ejercer de juez. Los yugoslavos, con una plantilla muy inexperta, no cuentan en principio con probabilidades reales, aunque en el pabellón Pionir serán un hueso durísimo.
Tres candidatos
Por el otro lado del cuadro se localiza el lote F, con Panathinaikos, Barcelona, Efes Pilsen y Prokom Trefl. Salvo los polacos, para quienes haberse colado en el Top 16 ya supone un éxito, el resto ha admitido entre sus objetivos llegar a cuartos de final, por no decir la 'Final Four'.
El último cuarteto, el G, ha emparejado a Dinamo Moscú, Benetton Treviso, Unicaja Málaga y Aris Salónica. El 'gordo', por tanto, ha caído en la Costa del Sol que, pese a salir desde el tercer bombo, ha librado a todos los campeones de grupo, así como a los tres mejores del segundo lote.
Los dos mejores de cada bloque se enfrentarán en cuartos de final en un 'play off' al mejor de tres partidos. D contra E y F contra G.