El Lagun Aro siente ya las consecuencias del parón copero que afectará a los diez equipos no clasificados para la competición que se desarrollará en Málaga entre el jueves y el domingo. Aunque lo que quieren entrenadores y jugadores es estar en activo y no tener que demorar en demasía sus presencias ligueras, tampoco conviene desmerecer la oportunidad que brinda esta brecha en el calendario para que las escuadras se fortalezcan. Es lo que pretende hacer, mental y físicamente, el equipo de La Casilla.
No podrá hacerlo con la intensidad que pretendía ya que ayer mismo partía hacia Estados Unidos Andy Panko, donde el jueves nacerá su primer hijo. Tras el alumbramiento, el alero de Harrisburg regresará para incorporarse al equipo en la preparación del derbi contra el Bruesa. Era algo con lo que se contaba en el momento de su contratación, aunque resulte una lástima que no pueda incrementar su integración en el equipo en estas jornadas sin competición.
Los trastornos físicos harán que los fisioterapeutas tengan trabajo extra. Las rodillas de Luke Recker recibirán una atención prioritaria de recuperación, lo mismo que el tobillo lastimado de Román Montañez, que no ha acabado de dejarle tranquilo en lo que a dolor y molestias se refiere. Lo mejor para el colectivo llegará el fin de semana, ya que tras la sesión matinal del viernes, Vidorreta dará fiesta a sus hombres hasta retomar el trabajo el lunes.
El club, además, informa que hoy comenzará la venta de las escasas entradas -unas 300- que saldrán a la venta para el derbi del día 17 frente al Bruesa en La Casilla. Las localidades sólo se despacharán en la sede del Bilbao Basket (Heros, 28) en horario de oficina. El club rojillo apenas podrá enviar 200 entradas al conjunto donostiarra.