La Real Sociedad confirmó ayer la baja de Gari Uranga por la rotura del ligamento lateral interno de su rodilla izquierda, que le podría obligar a 'reposar' entre tres y cuatro meses y decir prácticamente adiós a la temporada. El futbolista, según el parte médico hecho público por el club guipuzcoano, tiene roto también el «retináculo interno y una posible desinserción de menisco interno» de su articulación, lesión que se produjo en un lance del partido entre la Real y el Sevilla disputado el domingo. Uranga fue operado ayer mismo.
El entrenador, Miguel Ángel Lotina, pierde así a uno de sus jugadores más utilizados esta temporada y continúa la acumulación de noticias negativas en la campaña más negra del equipo de San Sebastián, con el club más cerca de Segunda División cada jornada que pasa. La falta de acierto rematador de los jugadores blanquiazules es uno de los principales responsables de la desastrosa situación del equipo donostiarra.