La trayectoria del Arrate de Primera Nacional es intachable. Después de cuatro derrotas iniciales, los de Imanol Álvarez se soltaron la melena y, con la lograda el domingo frente al Ereintza Promociones Sukia (31-30), ya son 11 las victorias en trece últimas jornadas, las 7 más recientes de forma consecutiva.
El filial blanquiazul tuvo que sufrir para superar a los de Rentería, como ya antes sucedió en la anterior comparecencia en el polideportivo Ipurúa frente al TID San Antonio (30-29). Pero, a fin de cuentas, obtuvo un triunfo que le coloca ya con 22 puntos, más de los logrados en toda la campaña anterior.
Ello le ha valido para colocarse en la tercera plaza, pero ya empatado con el segundo, el Lacera-Naranco, que a pesar de plantar batalla al líder Adelma Sinfín, terminó claudicando por 32-28. Si se exceptúa a los cántabros, que sólo han dejado escapar un punto en todo el campeonato y tienen asegurada su presencia en la liguilla de ascenso, son tres equipos los que están en condiciones de repartirse la otra plaza con premio.
Además de asturianos y eibarreses, también comparte posición, con 22 puntos, el Amenabar Zarautz, repuesto del duro golpe que le supuso la derrota de la jornada anterior ante el Arrate por 30-36. Esta vez se desquitó a costa de otro guipuzcoano, el Pulpo Sumofic, al que ganó por 27-34.
El Gusla Urduliz, colista con 7 puntos, puede ser la próxima víctima albiazul.