El Logroñés, con o sin intención, logró el golpe moral que más puede afectar al Logroñés CF. Ver en el estadio Las Gaunas la denominación de 'Visitante' en el marcador supone un mazazo casi irreversible para un conjunto con números de descenso cuando juega lejos de Logroño, o como se pudo demostrar el pasado domingo, cuando se siente extraño en su propio campo.
Este síndrome del mal visitante está lastrando, y mucho, al conjunto entrenado por Balta, que no encuentra un remedio casero o farmacéutico para curar a un equipo que carece de identidad cuando le toca enfrentarse a un bloque respaldado masivamente por su afición. El Logroñés CF, entonces, se convierte en un equipo menor que no encuentra una excusa razonable para doblegar a un conjunto local con más empuje y garra.
Sus números son clarificadores. Una única victoria en todo lo que va de liga. Además cosechada contra un rival, la Cultural Leonesa, al que todos tenían en cuenta a principio de temporada pero que ha perdido toda la credibilidad tras tres meses de competición nefastos. Esta victoria con otros cinco empates suponen ocho puntos en los doce encuentros jugadores como visitante.
Y el síndrome se agrava cuando se compara con los peores equipos de la liga según la clasificación de la última jornada. Entonces, el Logroñés CF con un único triunfo, como el Alfaro y el Amurrio, es el cuarto peor equipo, sólo superado en este aspecto por el Oviedo, que aún no ha ganado a domicilio.
La tabla de salvación
Y si en tras la jornada vigesimosegunda, el conjunto rojiblanco es noveno a tres puntos del 'play off' de ascenso es simplemente porque en casa está entre los mejores equipos del Grupo II. En Las Gaunas, cuando actúa de local, aún no ha cedido ni una sola derrota y tan sólo le han empatado en tres ocasiones.
Pero el domingo, ante el Logroñés, el marcador le posicionó claramente como Visitante y el síndrome hizo el resto.