Tres trabajadores de la televisión por cable Procono, radicada en la localidad de Málaga, resultaron ayer heridos de gravedad después de que cinco individuos atracasen la sede de la cadena minutos después de las siete y media de la mañana. El asalto tuvo por escenario la primera planta del edificio. Los empleados estaban, como cada día, preparando el informativo matinal, cuando los atracadores aparecieron en las instalaciones y dispararon contra todo lo que se les ponía por delante.
Quintín Cruz, el gerente de la empresa, sufrió disparos en las piernas y tuvo que ser intervenido de urgencias en un hospital de Málaga, aunque el personal médico informó horas después que se encuentra fuera de peligro. El peor parado fue un comercial de la cadena, Juan Antonio Campos: recibió un disparo en el abdomen y tras la intervención quirúrgica su estado continúa siendo grave. El tercer herido es Julio Muñoz, el técnico de montaje que recibió un fuerte golpe en la cabeza con la culata del arma de fuego y que fue dado de alta a las pocas horas del suceso.
«Somos noticia»
Según fuentes de la investigación, los atracadores tenían conocimiento de que los días 5 de cada mes los trabajadores recibían en metálico parte de su nómina, correspondiente a «trabajos extras realizados». Los ladrones «actuaron con rapidez» y consiguieron escapar con parte del botín en motos de cross. Ninguna de las ocho personas que en ese momento estaban en el edificio conocía a los asaltantes, de los que «dos eran de raza negra» y otros tres «con rasgos de Europa del Este» como autores materiales de las agresiones.
La sede de la empresa no cuenta con ninguna medida de seguridad y, según uno de los trabajadores, a primera hora de la mañana «suele transitar poca gente por el lugar». «Hoy la noticia somos nosotros», manifestaba Marta González, redactora jefe de Informativos, todavía con el susto en el cuerpo. En un primer momento, sus compañeros de otras plantas confundieron el alboroto fruto del tiroteo con un accidente de tráfico en una calle vecina. No tardaron en salir de su error. Los empleados admitían ayer que sienten «miedo» y que nunca imaginaron que llegaría a ocurrirles.
La Policía investiga ahora una mochila que los atracadores dejaron en el lugar de los hechos y que, además de contener parte del botín, podría aportar alguna pista sobre el paradero de los cinco individuos. La Asociación de la Prensa de Málaga mostraba ayer su apoyo a los compañeros atacados.