El consejero de Agricultura, Javier Erro, alertó ayer de los efectos perjudiciales de la reforma de la OCM de frutas y hortalizas, que puede desestructurar al sector porque con el actual sistema de ayudas desvinculado de la producción los productores de otros cultivos «se van a pasar a producir frutas y hortalizas que son más rentables».
Erro, que se reunió ayer con los agentes del Observatorio de Frutas y Hortalizas de La Rioja, considera que articular la reforma en torno a las organizaciones de productores, OPFH, va a aumentar la incertidumbre máxime cuando actualmente «sólo el 40% de la producción está acogida a una OPFH».
A su juicio, España debe adoptar una actitud «mucho más exigente» ante la nueva reglamentación comunitaria porque está en juego «la supervivencia del sector» y aseguró que, entre otros aspectos, deben defenderse las producciones europeas con controles a los productos de terceros países.
El responsable riojano de Agricultura ve preciso concentrar y mejorar la oferta y apostar por la innovación y la calidad como valores añadidos para abrir nuevos mercados y consolidar los existentes.
El hortofrutícola es el segundo sector agrario más importante en La Rioja tras el vino y supone el 38% de la producción final agraria (30% en el caso de las hortalizas y 8% en frutas). Estos cultivos ocupan una superficie de 25.000 hectáreas, repartida en 10.000 de hortalizas y 15.000 de frutas, con una producción de 350.000 hectáreas (250.000 hortalizas y 100.000 frutas).
El sector factura al año 166 millones de euros y exporta por valor de 54 millones.
El estudio realizado en el sector de frutas y hortalizas de la región pone de manifiesto la necesidad de innovar para mejorar los procesos de producción y conservación de los productos.
Oportunidades
Las oportunidades de mercado se encuentran en los preparados refrigerados (ensaladas en porciones individuales, sopas, cremas o gazpachos) con una demanda que crece anualmente un 12%, productos saludables o funcionales (bajos en contenidos en sal o azúcar, enriquecidos con vitaminas o fibra) y ecológicos. Además, debe innovarse en los envases de presentación.
En esta tarea de trabajar en nuevas oportunidades inscribió al Centro de Innovación y Tecnología Alimentaria, CITA, de Calahorra, que se dedicará a la investigación en productos de cuarta y quinta gama y que se inaugurará el próximo mes de marzo.