Los agricultores de La Rioja Baja, y en concreto de la localidad de Pradejón, sufren, desde hace tres años, importantes daños en sus cultivos como consecuencia de una plaga de conejos; pero este año su paciencia ya está al límite. «En veinte días se han perdido 7.000 plantas de coliflor» y, además, «el 75 por ciento del cultivo de cereal está arrasado con diferentes daños», lamentan los agricultores.
Los conejos se cuentan a miles y son voraces. «Terminan con hectáreas de sembrados de cereal, con fincas de coliflor, y también atacan a la vid, a las cebollas, a los cardos, a las cortezas de los manzanos y hasta a los olivos. Todo», añaden. Los daños son innumerables y la capacidad reproductiva de estos animales es inagotable. «Pueden tener de seis a diez crías y paren cada dos meses. Y a los tres meses de nacer ya son reproductores», sostienen los agricultores.
Por eso son incapaces de calcular el número de animales que han encontrado una buena vida en sus huertas y se guían por los daños que cada mañana descubren en sus cultivos.
La Unión de Agricultores y Ganaderos de La Rioja (UAGR) calcula que este año, sólo en Pradejón, los daños se cuantifican de entre 240 y 480 euros en cada hectárea en cebada, de 432 a 720 euros en la hectárea en trigo y de entre 500 y 2.000 euros en la hectárea en coliflor. Y, además, en el cereal los agricultores pueden perder las ayudas acopladas de la Política Agraria Común porque «las fincas han quedado tan dañadas que en la ortofoto del satélite podrían parecer no sembradas», explican.
Medidas poco efectivas
Las medidas que adoptan los agricultores para proteger sus cultivos tampoco resultan efectivas. En algunos casos emplean repelentes y en otros cubren las cepas de vid y los troncos de frutales con protectores de plástico. Incluso colocan neumáticos en el perímetro de algunas fincas de coliflor y algunos optan por vallar los terrenos. Esfuerzo baldío. Los troncos de los manzanos amanecen sin corteza y las plantas de coliflor sin fruto. En cuanto a los campos de cereal, nadie diría que han sido sembrados.
Visto este panorama, los agricultores reclaman al Gobierno regional que adopte medidas de control de esta plaga que amenaza con terminar con los cultivos.
La UAGR ya ha remitido un escrito al director general de Medio Natural para que «se tomen las medidas oportunas para erradicar este problema. Pero que se haga no atendiendo a situaciones puntuales, sino estableciendo un mecanismo automático para que en cuanto se detecten daños en cultivos se proceda urgentemente al control de la plaga causante y se articule un mecanismo eficaz para compensar la pérdida de rentas causada por la fauna salvaje».
En Navarra, compara Luis Miguel Ezquerro, miembro de la comisión permanente de la UAGR, «hay una orden específica para este problema que establece un procedimiento eficaz para que se paguen los daños causados por la fauna salvaje. También se destinan ayudas a los cotos para que paguen los daños en los cultivos».