Los funcionarios judiciales destinados en Calahorra ya denunciaron a finales de octubre del año 2005 la sobrecarga de trabajo que padecía la plantilla encargada de atender los dos Juzgados de Primera Instancia e Instrucción existentes en esta localidad riojabajeña.
En aquel momento, apuntaban que la dotación de personal, compuesta por quince trabajadores, no había variado en diez años, mientras que el número de diligencias civiles y penales que atendían se había duplicado debido al aumento de población del partido judicial, a la puesta en marcha de los juicios rápidos y a la asignación a uno de los dos juzgados, el número 1 del que ahora parten las denuncias, de todos los casos de violencia contra la mujer.
Ya en aquella ocasión, los trabajadores planteaban que la solución no estaba en el aumento de la plantilla existente, sino en la creación de un tercer Juzgado de Primera Instancia e Instrucción para Calahorra.