Amurrio ha apostado fuerte por el desarrollo sostenible, que es el que compatibiliza el avance económico y social con el respeto al medioambiente. La Corporación que preside Pablo Isasi acaba d de aprobar el segundo plan de acción -conocido como Agenda 21- que contempla llevar a cabo más de 170 iniciativas en favor del crecimiento ordenado y respetuoso con el entorno natural.
Según informaron técnicos del Consistorio, la villa ayalesa se hará con la propiedad de espacios de interés natural de titularidad privada para protegerlos y potenciarlos; elaborará un plan de reforma de la red de abastecimiento para evitar las pérdidas de agua; y continuará con la implantación energías renovables en los edificios municipales. De hecho, el alcalde de la localidad, Pablo Isasi, anunció ayer que «en breve» se instalará un generador fotovoltaico de 1,4 kw de potencia en el Garbigune.
Gracias a este equipo de energía solar - ha supuesto un desembolso de 12.000 euros-, el centro de reciclaje amurrioarra se autoabastecerá de «más del 80%» de su consumo eléctrico.
Agua no potable y riego
El Ayuntamiento estudiará, así mismo, la posibilidad de gastar agua no potable para el riego de los jardines municipales y de las zonas verdes residenciales. En el caso de que los resultados del estudio sean positivos, se establecerá la obligatoriedad de que los sistemas de irrigación automáticos se abastezcan solamente con agua no apta para el consumo humano.
El Consistorio amurrioarra ha establecido también una larga lista de indicadores para valorar el éxito de las medidas medioambientales y sociales que se lleven a cabo hasta 2009. En concreto, realizará un seguimiento de la calidad del aire, analizará periódicamente el estado de los cursos fluviales del municipio y estudiará los consumos domésticos de energía.
El Ayuntamiento, además, priorizará en los concursos de suministros la compra de madera con el certificado PECF, un sello que acredita la gestión sostenible del recurso forestal.