Las obras de reforma de una gasolinera han provocado un vertido de gasóleo en la balsa de Arkaute, la más importante del parque de Salburua, la 'estrella' del anillo verde vitoriano. Los Bomberos detectaron el lunes la enorme mancha de hidrocarburo, cuya parte frontal ha conseguido entrar en el humedal a través de una de las acequias. Los técnicos municipales que trabajan en la zona para hacer frente al accidente desconocen el volumen del gasóleo derramado, aunque ayer precisaron que «de momento no se han detectado daños» en la fauna ni en la flora, que ya sufrió un incidente similar hace casi cinco años.
El alcalde, Alfonso Alonso, acudió ayer a Salburua y solicitó información a los expertos del Centro de Estudios Ambientales (CEA), que trabajaban en la zona junto a los Bomberos. En las últimas horas los equipos han colocado cinco barreras capaces de absorber el hidrocarburo. El gasóleo, recordaron los técnicos, «flota y no se mezcla con el cauce de la acequia», lo que ayuda a su retirada progresiva. Según revelaron, el vertido pudo haberse producido el viernes, porque «después nos hemos enterado de que algunas personas ya notaron olores el sábado, pero nadie dio la voz de alarma».
Alonso remarcó que el combustible «en principio está controlado» y confesó haberse quedado «más tranquilo» tras inspeccionar la balsa. En todo caso, anunció que los controles medioambientales se van a redoblar en la zona porque «en realidad es pronto para valorar el impacto».
Protección «frágil»
El alcalde aprovechó la ocasión para reclamar la necesidad de acabar el plan de protección ecológica del parque de Salburua redactado por el Ayuntamiento y el Gobierno vasco desde comienzos de 2003.
Los trabajos, reconoció, no han finalizado y hay que poner en marcha «ya» el protocolo con medidas de vigilancia sobre las actividades del entorno, «que son una amenaza porque el sistema de protección es frágil».
Con sus palabras, el alcalde hizo referencia al vertido ocurrido en el mismo humedal en mayo de 2002. Entonces, un depósito de combustible de la Academia de la Ertzaintza vertió más de 12.000 litros de gasóleo de calefacción de forma accidental en una pequeña acequia. Los equipos de limpieza retiraron más de 100.000 litros de agua contaminada. Eso sí, entonces la mancha no llegó a las balsas.
El humedal de Salburua es visitado por 280.000 personas al año. Tiene tres balsas -Arkaute, Betoño y Duranzarra- y 193 especies de aves diferentes.