La entrega de los premios de EL CORREO a los mejores deportistas de 2006 fue un emotivo homenaje a quienes han decidido dar su vida, como 'amateurs' o profesionales, al trabajo en equipo, a la ilusión por superarse y a la práctica de la deportividad. Brillaron tanto la abnegación de quienes lo hacen desde el deporte de base como la responsabilidad social de quienes han alcanzado la cima. La velada estuvo dedicada, además, a los lectores que eligieron con su voto y su afición a los galardonados desde unas páginas -éstas- que no se cansarán nunca de celebrar y apoyar al deporte vasco.