Leí con interés el artículo de Juan Bas en las páginas centrales de su periódico el día 31 de enero. Como él dice resulta irritante el sistema de meter enormes hojas de publicidad dobladas en los periódicos. Yo acepto la publicidad impresa en los periódicos, pero no comulgo con esa nueva costumbre que menciona el articulista, porque si necesito enterarme de las cualidades de una marca o de las ofertas de una casa, ya acudiré a los medios habituales. Dicho esto, echo de menos que Bas no critique a los periódicos que lo permiten y cargue su tinta contra los anunciantes.