Tras la dolorosa despedida de los Juegos Olímpicos de Pekín, la nueva etapa de la selección sub-21, con ocho debutantes en el equipo, arrancó ante Inglaterra con sabor agridulce para España (2-2). El equipo de Iñaki Sáez se fue al descanso con 0-2, con goles de dos de sus jugadores más destacados, Soldado y Jurado, pero Inglaterra empató en una segunda mitad de empuje local y desconcierto visitante e incluso pudo ganar, aunque España también tuvo un disparo al palo con 1-2 en el marcador.
Eso sí, el amistoso sirvió para comprobar que la cantera española tiene hambre de éxito y existen numerosos futbolistas de calidad en la sub-21, aunque será necesario acoplarlos para impedir que se repita un fracaso como el del pasado año en la fase de clasificación para la Eurocopa de la categoría.