Alfonso Pino Zamorano, árbitro del colegio castellano-manchego designado para dirigir el domingo el Atlético de Madrid-Athletic, renunció ayer al partido del Vicente Calderón tras alegar una lesión muscular. El club bilbaíno, cuyo vicepresidente primero, Juan Carlos Ercoreca, le había definido como «hincha 'colchonero'», acogió con satisfacción la 'retirada' del colegiado.
El nombramiento de Pino Zamorano había sido recibido con tremendo malestar en el Athletic. Los antecedentes rojiblancos con él son pésimos. Dos campañas atrás, expulsó de forma injusta a Tarantino ante el Sevilla y señaló un penalti de Solabarrieta en Riazor a favor del Deportivo al minuto y medio de haberse producido. En la actual, sacó una roja desproporcionada a Gabilondo ante el Racing, lo que dejó a los locales con diez jugadores en el minuto 39. Pero lo que de verdad irritaba a los rojiblancos es que, según subrayan, es seguidor confeso del Atlético. Además, pese a estar adscrito al colegio castellano-manchego, vive en Madrid, ciudad en la que nació.
Juan Carlos Ercoreca, vicepresidente primero y hombre fuerte de la junta, lanzó una durísima andanada en la noche del lunes en una televisión local. Sin que nadie le preguntara por el colegiado y cuando hablaba de la actuación de Daudén Ibáñez ante el Betis, proclamó de súbito: «Los árbitros son seres humanos y tienen sus aficiones. Por ejemplo, el que nos pita el domingo es hincha del Atlético de Madrid. Es algo muy curioso».
En declaraciones a EL CORREO, Ercoreca admitió ayer haber sido un tanto radical cuando lanzó la advertencia. Eso sí, no se desdijo ni una palabra. «Estaba rebotado por lo que nos sucedió ante el Betis. Mi cabreo era muy gordo. De todas formas, en el fútbol es 'vox populi' que es hincha 'colchonero'». Eso sí, admitió no tener más prueba que los comentarios que escucha en los palcos y el hecho de que el padre del colegiado tiene grabado en el fondo de su piscina el escudo del Atlético de Madrid.
El campo estaba abonado a las especulaciones. La Federación Española reaccionó con malestar. «No hemos recibido ninguna queja del Athletic por esta designación. El argumento de que su padre tiene el escudo del Atlético en su piscina es de un infantilismo agudo», proclamó a primera hora de la mañana un portavoz federativo, quien insistió en que «Pino estará en el Manzanares».
La lesión se agrava
El árbitro recibió poco después una llamada por parte del Comité Técnico de Árbitros, en la que se le puso al tanto de las declaraciones de Ercoreca. A las dos de la tarde telefoneó a los responsables del arbitraje español y les anunció que no estaba en condiciones de dirigir el partido. «Nos ha dicho que sufre una lesión muscular, que venía arrastrando una rotura de fibras de su último partido (Levante, 2-Sevilla, 4, de la jornada 20, el pasado 28 de enero) y que se le ha agravado. Cuenta que en el entrenamiento ha sentido molestias y que tiene para dos semanas de baja», relató un portavoz del Comité Técnico.
La lectura que se hace en Ibaigane es que, precavido porque se sabía marcado muy de cerca por el Athletic, Pino Zamorano se ha quitado de en medio. «Preferimos que sea otro quien pite el partido porque así no habrá motivo para recelar si las cosas le salen mal al árbitro», admitió una fuente de la directiva rojiblanca.
Al poco tiempo de conocer la renuncia del colegiado castellano-manchego, el Comité Técnico asignó el choque del Vicente Calderón al zaragozano Carlos Cos Gómez, debutante esta campaña en Primera y que aún no ha dirigido ningún partido al equipo rojiblanco.