Miércoles, 7 de febrero de 2007
Registro Hemeroteca

en

DEPORTES

DEPORTES
Una puesta de largo muy especial
Una decena de lectores del periódico asisten por primera vez a la ceremonia de entrega de los Premios del Deporte EL CORREO 2006 de la mano de enlaCe
Una puesta de largo muy especial
Los lectores invitados por enlaCe aguardan el comienzo de la ceremonia a la entrada del museo Guggenheim el lunes por la noche.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

En una fiesta siempre hay nervios. Y más si se está rodeado de famosos. Por eso, Asier Polo no acertaba a configurar bien su cámara de fotos digital el lunes a la noche. «Me salen oscuras», se quejaba a su madre, Ana Díaz, minutos antes de que diera comienzo la gala de los Premios del Deporte 2006 que organizaba EL CORREO.

Ellos eran dos de los diez lectores del periódico que tuvieron el privilegio de asistir a la ceremonia de la mano de enlaCe. Una invitación muy especial que les hizo morderse las uñas en más de una ocasión. Casi parecían los premiados. Beatriz Carrero, por ejemplo, no podía ocultar su nerviosismo. ¿La razón? Edu Frutos, uno de los galardonados con el premio popular por su dedicación al deporte base de forma altruista. «Es el entrenador de mi hijo pequeño, ¿sabes? Se lo merece», explicaba la vecina de Llodio. El míster, en cambio, andaba que ni se lo creía.

Casi como Iranzu Calvo, otra de las lectoras. A sus quince años, esta chica de Trapagaran aparentaba una serenidad que no tenía. Fiel seguidora del Athletic no perdía ripio de la gala... y de Julen Guerrero, su jugador favorito, aunque ya no juegue. «Es el mejor», bisbiseaba. Tenía mucha razón. De hecho, así le habían proclamado los lectores en diciembre, durante las votaciones para elegir a los cinco deportistas vascos más sobresalientes del pasado año.

Aunque la joven no podía negar que su admiración iba más allá del campo de fútbol. «¿Qué guapo!», se le escapó cuando el de Portugalete se subió al escenario para recoger el premio. Su sonrisa y sus ojillos la delataban en todo momento. Si hasta le temblaba el pulso cuando lo tuvo cerca para pedirle que le firmara su camiseta rojiblanca... «Con todo el cariño de tu amigo Julen». Ahí quedaba eso. ¿Podía haber recompensa mayor para una fan?

Asier Polo lo tenía claro: no. Aunque él se conformaba sólo con poder compartir un choque de manos con su ídolo: Luis Scola, el pívot argentino del Baskonia, elegido como el quinto mejor deportista de 2006. Su madre no le quitaba ojo. «Suele ser muy prudente, pero no sé si se le va a olvidar con tanta emoción», confesaba la mujer. Alcanzar a Scola, además, no era tarea fácil: les separaba casi un metro... ¿de altura! Sin embargo, este niño de diez años y socio del TAU, lo consiguió. Ya lo dice el refranero popular: querer es poder.

Otra lectora que tuvo que hacer virguerías para no perderse la cita en el Guggenheim fue Itziar Amado, que acudió acompañada de David Riaño. Los de Larrabetzu querían animar a 'su' Julen de cerca. Y lo consiguieron. Fueron testigos de excepción cuando los presentadores de la ceremonia, Txetxu Ugalde y Terese Mendiguren, le entregaron el trofeo al rojiblanco: todo un honor, por supuesto.

«Mucho mérito»

Y es que entre los invitados de enlaCe había muchas pasiones. La de María Ángeles Andrés y su marido, Jaime Iza, se llamaba Jaione Ayastuy y Olatz Muñoz. Eran «amigos de las familias» y claro, había que estar apoyando a las jóvenes regatistas. «Su cuarto puesto tiene mucho mérito: la vela no es un deporte tan popular como el fútbol», reconocía el matrimonio. Además, eran las dos únicas mujeres que recibieron un premio en la gala.

La del lunes fue, desde luego, una ceremonia muy especial. Sobre todo, para los diez lectores tocados con la varita mágica del periódico. Hasta ahora, de estos eventos sociales sólo tenían noticia por los medios de comunicación. El lunes, en cambio, fueron parte de la constelación de estrellas que se dio cita en la pinacoteca bilbaína. Y hoy tocarán la fama que se vende en los kioscos con la punta de los dedos, aunque sólo sea por quince minutos, como decía el artista pop Andy Warhol.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo

Canales RSS