Martín Fiz se dio a conocer al protagonizar uno de los hitos del maratón cuando encabezó el podio repleto de españoles en el Campeonato de Europa de Helsinki (1993), aunque previamente ya había apuntado su calidad en pruebas de menor recorrido. Desde entonces, cuando corría, hasta ahora, cuando ya está retirado, ha «promocionado el deporte base y la salud». Como este alavés expone «para eso estamos los que hemos sido profesionales. Nuestros consejos sirven para que crear afición».
Va más allá: «Si queremos que haya futuro, si queremos crear afición en los chavales es fundamental ayudar y fomentar el deporte base desde la salud». Con esta teoría, «hay que seguir peleando para que los chavales de ahora sean los olímpicos del mañana». Pero para ello se necesita a los medios, como el ex atleta propone: «En el caso del fútbol hay cosas que no deberían ponerse. Parece que lo importante es lo que te da».
«Medallitis»
Y pone como ejemplo, lo que gana un futbolista. Algo que «incide en la formación de los empiezan a practicar deporte». Su discurso, crítico con el periodismo deportivo, es evidente: «No hay que endiosar a los deportistas por los méritos que hagan y mucho menos por los beneficios que tengan». De ahí que consideren que «todo es 'medallitis' y triunfalismo».
Sirva como reflexión la anécdota que le sucedió en el maratón de Nueva York cuando él estaba firmando autógrafos a cientos de personas y Carl Lewis, a su lado, pasaba inadvertido. El de Alabama cobraba 10 euros y el de Vitoria lo hacía gratis.