Los grupos municipales del PP y EB en San Sebastián se reunieron ayer con los padres de los menores acusados de atacar la tumba del dirigente popular donostiarra Gregorio Ordóñez, después de que el pasado lunes lo hicieran el alcalde, Odón Elorza (PSE), y representantes del PNV. La concejala de Derechos Humanos, Arritxu Marañón, confirmó que el primer edil y ella mantuvieron un encuentro con una representación de los progenitores, a petición de los propios familiares, que niegan que sus hijos destrozaran las flores colocadas sobre el panteón.
Marañón explicó que el motivo de esta reunión fue intentar aclarar unas declaraciones en las que Elorza afirmó la semana pasada que le gustaría saber «dónde estudian, cómo se han formado y qué ambiente tienen en casa» los autores del ataque, manifestaciones que habían causado malestar entre los padres de estos chicos.
Antes de la reunión, la portavoz municipal del PP, María José Usandizaga, afirmó que «si todo el apoyo que se pueda dar desde el Ayuntamiento a estas familias sirve para desterrar el odio que existe en este momento en esta ciudad, bienvenido sea».