Amenazas al él y a su familia y agresiones físicas y verbales. Este es el calvario diario que aguantó durante más de cinco años un joven vitoriano al que un compañero de trabajo extorsionaba para conseguir dinero. En todo este tiempo, el miedo a las represalias había silenciado a la víctima. Pero por fin, a comienzos de la semana pasada se decidió a denunciar su situación ante la Ertzaintza. El martes, unos agentes localizaron y detuvieron al extorsionador -A.P.S., de 25 años-, que fue puesto a disposición judicial.
Según detalló el denunciante a la Policía autónoma, los hechos se remontan a 2001, cuando conoció al arrestado en su puesto de trabajo. Poco tiempo después comenzó a amenazarle, tanto a él como a su familia, para conseguir que le entregara dinero, e incluso llegó a agredirle para lograr sus fines.
El extorsionador logró en numerosas ocasiones cantidades importantes, que usaba para comprar diferentes bienes personales, sufragar seguros y otros gastos. Al parecer y de acuerdo con la información de Interior, el miedo «insuperable» que la víctima tenía al arrestado motivó que esta situación se prolongara casi seis años y que hasta hace sólo unos días no se decidiera a denunciar lo ocurrido.