La publicación ayer por EL CORREO del polémico proceso de comercialización de los apartamentos turísticos que se construyen de Lakua -que se ofertan como viviendas 'normales'- desató un nuevo cruce de reproches entre la oposición y el gabinete Alonso. Socialistas, nacionalistas y EB responsabilizaron al alcalde de «permitir, por omisión, este nuevo tinglado empresarial», en palabras del concejal del PSE Juan Carlos Alonso.
«Pudo haberlo evitado, pero no lo hizo, de forma que es cooperante necesario por omisión», agregó el edil socialista. Alonso recordó que el PSE impulsó en julio de 2006 una moción -apoyada por la oposición al completo- en la que se instaba al alcalde a «iniciar el proceso de modificación del Plan General para evitar este tipo de tinglados empresariales y que no se puedan hacer pisos encubiertos en terrenos terciarios o de equipamiento», explicó. «De haber iniciado este trámite, la concesión de licencias se hubiera paralizado», explicó.
La moción ha sido desatendida por el equipo de gobierno, «de manera que no puede decir que no se lo advertimos», agregó el portavoz nacionalista Mikel Martínez. El líder municipal del PNV invitó al PP a arrancar el trámite «cuanto antes» y a «trabajar de forma conjunta con el Gobierno vasco para evitar nuevos casos». Los grupos minoritarios se expresaron en el mismo sentido. «Es hora de poner freno a estos negocios especulativos», exigió taxativo José Navas (EB).
Los populares se manifestaron en dos direcciones. Por un lado, denunciaron el «fraude de ley» que «comete la inmobiliaria si vende como vivienda lo que no lo es». De otro, exigieron al Gobierno vasco que «controle» este proceso. A su juicio, «lo que se debe modificar» es el decreto vasco que permite la construcción de apartamentos de este tipo, no el Plan General de Vitoria.