La batalla judicial entre Lluis Carreras y el Alavés vivió ayer el enésimo episodio. Los representantes jurídicos de ambas partes acudieron a un acto de conciliación para tratar de acercar posturas respecto a los tres expedientes abiertos por el club al lateral alavesista. La cita concluyó sin acuerdo y, por tanto, el jugador continuará la vía judicial para oponerse a las medidas disciplinarias adoptadas por el club, que le han mantenido suspendido de empleo y sueldo durante un mes y medio.
El enfrentamiento de Carreras con Cos y Piterman, a los que tildó de «incompetente» y «cobarde» respectivamente, supuso a finales de noviembre una convulsión en el club. El presidente insultó gravemente al jugador catalán en el vestuario y toda la plantilla realizó una rueda de prensa para apoyar a su compañero. Posteriormente, el club alavesista comunicó a Carreras los tres expedientes. El primero, por las palabras dirigidas a entrenador y presidente; el segundo, por colgar en el vestuario el primer expediente y el tercero -curiosamente el más severo-, por realizar declaraciones públicas en diferentes emisoras de radio nacionales.
En dos meses
Ahora, Carreras y el Alavés tendrán otra cita judicial. En principio en un plazo aproximado de dos meses. El lateral zurdo, que debe reintegrarse al equipo mañana viernes, también tiene pendientes otras demandas con la entidad albiazul.
Una de ellas, en la que reclama la cantidad de 64.370,96 euros por impagos correspondientes a los meses de mayo y junio de la pasada campaña. Otra cuestión con resolución en los juzgados.