En un intento de recuperar la iniciativa política aniquilada por ETA con el atentado que el pasado 30 de diciembre acabó con la vida de dos personas y destruyó un aparcamiento de Barajas, Batasuna presentó ayer una nueva propuesta «para solucionar el conflicto». Consiste en la conformación de una «autonomía política» que integre a Euskadi y Navarra, «dentro del Estado español», siempre que este marco sea aprobado por los ciudadanos de ambas comunidades.
La nueva oferta fue divulgada a través de la comisión negociadora de Batasuna para la mesa de partidos, encabezada por Arnaldo Otegi -que compareció en San Sebastián secundado por Rufi Etxeberria, Arantza Santesteban y Xabi Larralde-, cuando apenas faltan cuatro semanas para que concluya el plazo de presentación de candidaturas a las elecciones municipales y forales de mayo. Con una puesta en escena muy sobria, sin una sola mención a la violencia y ante una gran expectación mediática, Otegi desgranó una propuesta que, a grandes rasgos, ya recogía la ponencia política 'Bide Eginez' debatida por la izquierda abertzale a finales de 2005, donde se reconocían diferentes realidades y ritmos para «los territorios de Euskal Herria».
Uno de los elementos avanzado por el documento que resumía la estrategia política de Batasuna para los próximos años y que ayer desarrolló Otegi hace referencia al reconocimiento del marco actual. El mahaikide defendió la búsqueda de «un acuerdo político que, partiendo de la actual realidad política e institucional -que no es consecuencia de la voluntad democrática de la ciudadanía-, dé lugar a un nuevo marco político para los territorios de Álava, Vizcaya, Guipúzcoa y Navarra».
Este nuevo marco, explicó, se constituiría en términos jurídicos como «autonomía política», que, en palabras de Otegi, permanecería «dentro del Estado español». Para su entrada en vigor será «obligatoria la aprobación mayoritaria de la ciudadanía tanto de la Comunidad Autónoma Vasca como de la Navarra».
Recobrar la interlocución
La iniciativa de una nueva autonomía llega poco después de que el pasado 27 de enero Batasuna presentara en la localidad vascofrancesa de Uztaritze una propuesta similar para los tres territorios de Iparralde, con el objetivo de conseguir un reconocimiento institucional por parte de Francia. En este contexto, el líder de la izquierda abertzale aclaró que la proposición no incluía menciones a Iparralde porque «hoy -por ayer- se ha planteado una oferta al Estado español» para «superar el conflicto político».
Con su aportación, la formación de Otegi persigue recobrar una interlocución perdida tras el atentado de Madrid. En esta línea, hicieron un llamamiento expreso «al conjunto de fuerzas políticas en Euskal Herria» para habilitar «con urgencia y sin más dilaciones» una «dinámica de conversaciones políticas sin exclusiones».
El diálogo que ahora reclama Batasuna fue bruscamente interrumpido por la bomba que ETA colocó en Barajas, precisamente cuando la izquierda abertzale trataba de consensuar con el PNV y el PSE las bases para una mesa de partidos. Entonces se apuntó a la falta de un acuerdo sobre la territorialidad como uno de los motivos por los que el consenso no cuajó.
Otegi aseguró ayer que los partidos desconocen su nueva propuesta, al tiempo que destacó que «cualquiera que la lea concluirá que, planteada así, lo insensato es no resolver el conflicto», por lo que emplazó a las fuerzas políticas a pronunciarse y, «si no les gusta, que propongan sus recetas». Participantes en las conversaciones para el foro multipartito admitieron que los planteamientos de Batasuna «no habían llegado tan lejos» hasta ahora, aunque le reprocharon su falta de credibilidad «hasta que se desmarque del tutelaje de ETA», a la que Otegi no citó en toda su comparecencia.