No tendrán licencia. El Gobierno vasco anunció ayer de forma oficial que no dará autorización a los apartamentos turísticos que se construyen en Lakua si se siguen vendiendo como viviendas 'normales' para uso residencial, tal y como se ofrecen ahora en una inmobiliaria del centro de Vitoria. «Con los indicios que tenemos, podemos decir que estos apartamentos no responden a objetivos turísticos», declaró Mercedes Rodríguez, directora de Administración Turística y Competitividad del Ejecutivo autónomo, que analiza la operación desde hace meses. «No podremos otorgar licencia a estas edificaciones si no se reconduce la situación. El edificio puede llegar a terminarse y quedarse vacío, sin uso», advirtió taxativa a los promotores.
El Gobierno vasco reaccionó de esta contundente manera después de que EL CORREO desvelara ayer en exclusiva que una inmobiliaria local oferta como pisos para «vivir todo el año» los 52 apartamentos turísticos que una constructora guipuzcoana edifica ya en el barrio de Lakua, entre las calles Duque de Wellington y Hondarribia, lo que contraviene la legislación vasca. «Usted lo compra y luego hace con su piso lo que desee. Si quiere lo alquila o vive en él todo el año, sin restricciones de ningún tipo», dijo un empleado de la agencia a un posible comprador, en una conversación a la que ha tenido acceso este diario.
La explicación de la inmobiliaria y la inmediata respuesta del Gobierno vasco ponen de evidencia que la promotora de los apartamentos turísticos pretende utilizar un resquicio legal para edificar «viviendas privadas» en un terreno donde la actividad residencial está prohibida. Y es que el complejo, ya en obras, se construye sobre un suelo calificado como terciario por el Plan General de la ciudad -la 'Constitución urbanística' aprobada por el Ayuntamiento-, un tipo de solar pensado exclusivamente para oficinas, comercios u hoteles; nunca, por tanto, para viviendas libres.
El planeamiento municipal sí permite apartamentos turísticos en parcelas de ese tipo, de manera que la constructora obtuvo en diciembre de 2005 la correspondiente licencia de obras. Pero estos complejos están sujetos a los requisitos que se establecen en una ley vasca de 1994 y en un posterior decreto de 1997. En esencia, la norma los define como «residencias en las que profesional y habitualmente se ofrezca mediante precio alojamiento turístico». Y exige que cada apartamento se alquile al menos en dos ocasiones cada año por un periodo conjunto que debe superar el mes de duración.
«Engaño»
El Gobierno vasco asegura que dispone de «indicios» que evidencian la intención de los promotores de Lakua de destinar el complejo a viviendas 'normales', lo que contraviene la ley de forma evidente, ya que no se plantean para alquiler. «El año pasado tuvimos un contacto con ellos y les detallamos exactamente cómo debían proceder para obtener la licencia», indicó Rodríguez.
Sin embargo, el Ejecutivo no ha hallado signos de modificación en sus intenciones, por lo que lanzó ayer una severa advertencia. «No se puede engañar a la ciudadanía. Si no reconducen su estrategia, nos situamos en un camino muy difícil», indicó la directora de Adminitración turística. «No podremos dar la licencia de actividad, porque el uso residencial es incompatible con el turístico en estos complejos», aclaró.
Mercedes Rodríguez reconoció que, de momento, el Gobierno vasco sólo puede estar «a la espera» de acontecimientos. «No tenemos capacidad para inspeccionar los procesos de comercialización de los apartamentos», admitió. «Nuestro control y análisis exhaustivo se produce cuando se pide la autorización de actividad, lo que suele ser al final del proceso, una vez que el edificio está construido». Ello suele originar «situaciones difíciles, drásticas si surgen problemas. En otra localidad ya denegamos la licencia a un complejo similar y el promotor tuvo que acabar devolviendo el dinero a los compradores ante la imposibilidad de dar ningún uso al inmueble», explicó.
«No son viviendas»
Tras conocer la postura del Gobierno vasco, el equipo municipal de gobierno de Vitoria agregó que el Ayuntamiento «no recepcionará la obra» si el Ejecutivo le deniega la autorización para operar como establecimiento. «Acataremos lo que diga el Gobierno».
Por su parte, la agencia inmobiliaria que vende en exclusiva los apartamentos aseguró ayer que «en ningún caso» se ofertan a particulares como «viviendas habituales, porque no lo son». «Los vendemos -agregaron- como una buena oportunidad de inversión y de obtener rentabilidad a través de su alquiler», indicó un representante de la agencia, que prevé convertirse en la sociedad gestora del complejo. «Incluso lo hemos desaconsejado a varias personas que nos preguntan si se puede vivir en ellos», agregó, al contrario de lo comunicado días en los casos conocidos por este periódico.