Las fuerzas de seguridad galas detuvieron ayer en su domicilio de Ciboure, en el sur de Francia, al presunto miembro del aparato de acogida de ETA Peio Álvarez Saleta, 'Jon'. El arrestado está considerado como responsable de un piso de reserva de la organización terrorista. Su captura fue ordenada por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón a raíz del arresto en Port Bou del activista Iker Agirre, el 25 de enero pasado cuando se dirigía a Valencia para recabar datos de objetivos para atentados.
Álvarez Saleta, natural de San Sebastián, fue detenido a primera hora de la noche por agentes de la Policía Judicial francesa en circunstancias que se desconocían al cierre de esta edición. No estaba armado ni portaba documentación falsa. Al parecer, no se trató de una actuación casual, sino que las fuerzas antiterroristas del país vecino iban tras sus pasos desde hace tiempo. El detenido fue, junto a Francisco Javier López Peña, 'Thierry' -también en busca y captura-, quien presuntamente acogió a Iker Agirre tras huir éste a Francia en 2004, ayudado por Aner Gómez, actualmente en prisión.
Sin embargo, la detención de Álvarez Saleta no es consecuencia, al parecer, de la orden dictada por Garzón, sino que las investigaciones se remontan a unas semanas antes. Según las fuentes consultadas por este periódico, a él se le había encomendado la tarea de acoger y cobijar a los dos activistas vinculados con el zulo de Amorebieta en el que ETA almacenaba material para la fabricación de explosivos, Garikoitz Etxeberria y Asier Larrinaga.
Ambos fueron detenidos en Ascain el 9 de enero pasado, pocas horas después de atravesar la frontera.