Las Diputación alavesa ha enviado un escrito a la vicelehendakari del Gobierno vasco y al consejero de Asuntos Sociales, Idoia Zenarruzabeitia y Javier Madrazo, respectivamente, en el que demanda al Gabinete Ibarretxe que se implique más en la contratación de personas con discapacidad. La responsable de la iniciativa ha sido la titular foral de Asuntos Sociales, Ainhoa Domaica, quien lamenta que el Ejecutivo autónomo, cuya sede está en Vitoria, sea la institución que menos haya recurrido en estos años a los servicios de Indesa, el centro de empleo especial dependiente de la Administración provincial.
Según los datos que maneja Domaica, Indesa emplea a 550 personas, de las que 317 realizan labores de limpieza, lavandería, cocina o jardinería para diferentes instituciones públicas. El Ayuntamiento de Vitoria da trabajo a 163; la Diputación, a 116, y el Gobierno vasco tan sólo a 10, casi el mismo esfuerzo que hacen municipios como Llodio y Oion.
Y de esa decena de puestos de empleo especial que genera están a punto de desaparecer nueve. El Departamento vasco de Sanidad quería prescindir de los servicios de lavandería que presta Indesa al hospital Psiquiátrico y a los centros de salud. Sin embargo, la intervención de la Diputación, que puso el tema en conocimiento de los grupos de la oposición y de los sindicatos, ha impedido, de momento, esa rescisión de contratos.
Al margen de esta cuestión, Domaica cree necesario que el Gobierno vasco -«que es una institución con gran capacidad financiera y que tiene muchísimos edificios de su propiedad en Álava»- «apueste» por la creación de empleo para personas con discapacidad.
A su juicio, hasta ahora el Ejecutivo autónomo ha actuado con «desgana y falta de voluntad política» en ese asunto. «La prueba es que desde 1995 no contrata un nuevo servicio con la empresa Indesa y desde entonces ha abierto muchos colegios, centros de salud y otro tipo de servicios sin crear empleo especial. Se han perdido muchos años», lamentó la diputada popular.