Más de 2.000 trabajadores serán los destinatarios de la campaña para prevenir el consumo de alcohol que se iniciará la próxima semana en las grandes empresas de Llodio. La iniciativa ha partido de los departamentos de prevención de drogodependencias de Llodio y Amurrio para abordar una situación que no ha incluido en anteriores planes. Una iniciativa similar ya se está desarrollando en Amurrio y la que se ha diseñado para Llodio se extenderá a las empresas ayalesas.
El proyecto contará con la colaboración de los servicios médicos de las empresas para desarrollar acciones preventivas del consumo de alcohol. «Serán medidas diferentes según las necesidades de cada empresa», explicó ayer el técnico Pepe Domínguez.
La campaña persigue «evitar los problemas derivados de un consumo indebido de alcohol, informar de los efectos a corto y medio plazo de ese consumo, analizar los problemas que se pueden producir y asesorar a las empresas sobre la creación y aplicación de programas de prevención», señaló el técnico. La iniciativa cuenta con material gráfico de apoyo, el libro 'El alcohol no va a trabajar'. El documento se repartirá en las empresas participantes en la campaña y en él se recoge información acerca de lo que se considera un consumo excesivo de alcohol, así como la posibilidad de que el propio usuario haga un autodiagnóstico del consumo que realiza y aprenda estrategias para beber menos.
Intervención
Una vez puesta en marcha la campaña, el servicio de drogodependencias pretende desarrollar otras iniciativas para prevenir el consumo de alcohol en las factorías de menor tamaño. En esos casos, la intervención es más complicada porque estas firmas carecen en muchos casos de servicios médicos propios e incluso de representación sindical. Aún así, entre los objetivos del departamento se incluye la extensión de este tipo de iniciativas a otras drogas.
Entre las iniciativas que desarrollará el departamento, se incluye también la puesta en marcha de un programa preventivo durante las próximas fiestas similar al que se lleva a cabo en Amurrio en las mismas fechas, consistente en que los jóvenes midan su tasa de alcohol en sangre para evitar accidentes en la carretera.