«Incomprensible», «sorprendente» y «grave». La Caja Vital y el Partido Socialista mostraron ayer con estos términos su profundo malestar con el presidente de SEA-Empresarios Alaveses, Carlos Zarceño, quien en la noche del miércoles propuso por sorpresa y logró que la junta rectora destituyera de forma fulminante al máximo responsable de la primera entidad de ahorro de la provincia, Gregorio Rojo, como vicepresidente de la patronal. Una decisión que abre una seria grieta en el sindicato empresarial.
Las aguas ya bajaban revueltas desde hace meses en la patronal alavesa, aunque las tensiones se habían agudizado en las últimas semanas. ¿El motivo? La elección del nuevo secretario general de SEA, cargo que lleva vacante desde que hace ocho meses José Manuel Farto fue apartado del puesto por sus profundas divergencias con Zarceño y el vicepresidente primero de la entidad, Alfonso Sáiz.
Un sector de la organización, en el que se encuadraban Rojo y el vocal de la madera Francis Huidobro -destituido también el miércoles de su cargo en la ejecutiva-, planteó que el puesto fuera ocupado por alguno de los hombres de la casa. Zarceño y Sáiz lograron que se rechazara en votación y encomendaron la búsqueda a la multinacional Hudson.
Los críticos advirtieron de su oposición a aceptar para el puesto a ningún candidato con vinculaciones políticas claras. En algunos medios se especulaba con el nombre de un conocido militante del PP que se encuentra al frente de una empresa foral. Al final, ante la falta de un hombre de consenso, Zarceño planteó el miércoles dejar abierto el proceso y que el cargo lo ocupe en funciones un hombre de la casa, el director adjunto Aitor Otaola. La propuesta fue aprobada por unanimidad.
Política
La sorpresa saltó a continuación cuando el presidente de SEA planteó la destitución fulminante de Rojo y Huidobro por haber perdido la confianza en ambos. En medio de una monumenmtal bronca, con duras acusaciones cruzadas y cuando varios miembros de la junta ya habían abandonado la reunión, el cese se sometió a votación y prosperó por 17 votos a favor -tres de ellos delegados-, 9 en contra y 3 abstenciones.
En medios empresariales y políticos se vincula la crisis abierta en la patronal alavesa con el duro enfrentamiento que mantienen el PP y el PSE. Según estos medios, la tormenta en SEA no sería ajena, sino bien al contrario, a las buenas relaciones de Zarceño y Sáiz con las instituciones alavesas gobernadas por el PP, mientras que Gregorio Rojo es miembro del PSE.
La comisión ejecutiva de la Caja Vital -que controlan socialistas y populares- acordó ayer por unanimidad encargar un informe jurídico para determinar si la destitución de Rojo como vicepresidente tercero de SEA contraviene o no los estatutos de la patronal alavesa. Fuentes próximas al máximo responsable de la entidad de ahorro sostienen que Rojo era vicepresidente tercero por el sector servicios y que sólo su sector puede relevarlo del cargo.
En un comunicado, la Vital aseguró que el cese constituye «una actitud incomprensible hacia la primera institución financiera de Álava». Recordó que Rojo «no está en SEA a título individual, sino en su condición de representante de la caja». Y, además de lamentar que la cúpula de la patronal adopte una medida de «dudoso carácter estatutario», pidió que «la coyuntura política y las urgencias personales permanezcan al margen de los ámbitos de dirección y decisión de SEA». El PP aseguró que sus representantes en la ejecutiva no aprobaron estas valoraciones «que corresponden exclusivamente al presidente Gregorio Rojo y su equipo».
«Tranquilidad»
El alcalde de Vitoria, Alfonso Alonso, declinó valorar la destitución. Sí lo hizo el líder del PSE en Álava y candidato a diputado general, Txarli Prieto. Preguntado si le parecía normal lo ocurrido en la junta rectora de SEA, aseguró que si le pareciese normal «necesaritaría tomar una pastilla porque precisaría tratamiento». «Hay que tener tranquilidad y paciencia», agregó. «Me parece muy grave lo que está ocurriendo en SEA y es evidente que estamos preocupados. No deja de ser sorprendente que SEA prescinda del presidente de la principal empresa alavesa, que tiene miles de impositores», dijo, y emplazó a Zarceño a «explicar» su actitud.
Tanto el presidente de la patronal alavesa, como Rojo declinaron realizar declaraciones a este periódico.
La patronal alavesa tiene previsto renovar sus órganos de dirección a finales de junio. Todo apunta a que estas tensiones suponen el pistoletazo de salida en la carrera hacia las urnas, en la que Zarceño optará probablemente a la reelección.