La asamblea de trabajadores de Babcock analizará la próxima semana la situación de las conversaciones mantenidas hasta ahora con la dirección de la empresa y la Sepi en torno al futuro de la compañía. En ellas, el grupo público ha exigido que los sindicatos y la dirección alcancen un acuerdo previo, antes de que el Estado acceda a renovar su compromiso de apoyo a la compañía y también a la plantilla.
El comité de empresa, que se reunió ayer, fue incapaz de establecer una propuesta que sirva como referencia. Las dos propuestas sometidas a debate y votación cosecharon un resultado de empate. Mientras UGT y CC OO defendieron la conveniencia de mantener esas negociaciones para explorar las posibilidades de alcanzar un acuerdo a tres bandas -de un lado con la Sepi en torno a las garantías salariales para la plantilla y el control sobre los activos de la compañía, y de otro con los propietarios en relación al ajuste laboral de 80 trabajadores-, ELA, LAB y ESK defendieron que las negociaciones se entablen de forma exclusiva con la Administración.