El secretario general de ELA, José Elorrieta, utilizó ayer el «éxito» de su central en las elecciones sindicales para reafirmarse en sus «líneas estratégicas» y en su «nivel de compromiso político en el debate sobre el conflicto vasco». Tras cuatro meses de concentración de comicios en las empresas, la organización nacionalista ha situado su representatividad en el 40,7%; es decir, 0,64 puntos por debajo del nivel que alcanzó hace cuatro años.
El líder sindical, que cumple su último mandato al frente de ELA, rechazó comentar esta ligera caída de su implantación y calificó de «muy positivo» el resultado del proceso, tras lograr 7.854 representantes en el País Vasco de un total de 19.229.
Elorrieta, acompañado de Txema Laiseka, responsable de elecciones sindicales, criticó el hecho de que «algunos» se empeñen en «olvidarse de que los sindicatos también tenemos elecciones y la legitimidad directa de los resultados electorales», un hecho que en la actual «coyuntura tiene su importancia». Así, recordó que el Parlamento vasco tiene previsto poner hoy en marcha una ponencia para al reforma de los organismos sociolaborales, extremo que su central rechaza. «Eso indica -añadió- dónde está en estos momentos el Parlamento; no ve los datos, el mapa sindical, las tendencias de fondo. Y a partir de ahí se puede entender cualquier cosa», añadió.
Avance de LAB
En su valoración del proceso electoral, resaltó el hecho de que las centrales no nacionalistas CC OO y UGT han logrado en conjunto menos de 33% de representatividad, «el más bajo» desde que existen comicios sindicales. De forma paralela, resaltó el avance de las nacionalistas en algunos ámbitos -en especial, de LAB-, aunque en la comunidad autónoma también han retrocedido del 57,62% al 54,45%.
ELA tenía tres desafíos antes de iniciar el proceso de concentración de cuatro meses citado, señaló su secretario general: confirmar la validez del modelo organizativo para revalidar resultados; avalar su modelo sindical y de negociación colectiva, de cuya crisis culpó a la patronal; y, por último, la defensa desde la autonomía política del modelo sindical. Estos objetivos se han cubierto «muy satisfactoriamente», señaló.
Elorrieta destacó el triunfo de su central en todas sus uniones comarcales en la comunidad autónoma -algunas no coinciden con las oficiales- y en los tres territorios, e hizo hincapié en la clara hegemonía sindical nacionalista en Guipúzcoa, donde CC OO y UGT han logrado conjuntamente -destacó- sus resultados más bajos.
Según el balance presentado ayer de ELA, que no es aún oficial pero que no diferirá sustancialmente del que finalmente publique el Gobierno vasco, en los últimos cuatro años CC OO es la central que más ha mejorado su representatividad al alcanzar el 19,89% (0,83 puntos más), seguida de LAB, que se ha situado en el 16,75% (+0,47). Han bajado UGT, que ha perdido 1,16 puntos para colocarse en el 13,01%; y la propia central de Elorrieta, que ha cedido 0,64 puntos.
Respecto a Navarra, ELA tenía el 31 de diciembre 1.347 representantes sindicales, el 21,48%, tras mejorar 1,02 puntos la implantación de cuatro años antes.