El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, insistió ayer en que los tipos de interés siguen en niveles «muy bajos» en la Eurozona y auguró un repunte de la inflación durante 2007 como consecuencia «de unos efectos de base desfavorables». En esa coyuntura, el responsable financiero telegrafió que la entidad aprobará una nueva subida del precio oficial del dinero el próximo mes de marzo.
El BCE los mantuvo ayer en el 3,5%, donde se encuentran desde el alza de un cuarto de punto decretada el pasado 7 de diciembre. Al anunciar la decisión, Trichet expresó su convencimiento de que «todavía es esencial llevar a cabo una fuerte vigilancia para asegurar que los riesgos para la estabilidad de precios a medio plazo no se materialicen». A juicio de los expertos, con los términos «fuerte vigilancia» dejó claro que se propone incrementar las tasas en marzo. El pasado año ya utilizó esa fórmula un mes antes de aprobar cada subida.
El responsable francés aseguró que la política monetaria sigue siendo «acomodaticia» e hizo hincapié en que, aunque la inflación se comportó bien el pasado año -cerró en el 1,9%- gracias al abaratamiento del petróleo en la recta final del ejercicio, existe el peligro de que repunte en los próximos meses. El aumento de los tipos intentaría atenuar ese ascenso en una coyuntura en la que la economía de la Eurozona ofrece síntomas de reactivación.