Un hombre de origen marroquí acusado de romper una máquina de tabaco y agredir a la camarera de un local logroñes se sentó ayer en el banquillo del Juzgado de lo Penal número dos. En su declaración, negó la agresión y afirmó que ese día «había bebido y consumido cocaína».
La Fiscalía le imputa un delito de lesiones por el que reclama un año de cárcel y una indemnización para la camarera de 2.500 euros, y otro de daños por el que pide una multa de 2.700 euros y los gastos derivados de los desperfectos. Durante el juicio, la fiscal propuso una alternativa al primero, consistente en una falta y un delito de lesiones por imprudencia, penados con 180 euros de multa y tres meses de prisión.
Según la Fiscalía, los hechos ocurrieron en 2005 en el interior del bar 'El Paso'. El acusado, «conocido en el establecimiento por su comportamiento bronco», entró en el local, pero la camarera se negó a servirle. En ese momento, volcó la máquina de tabaco y arrojó el decodificador de televisión a la camarera. Con el impacto, ésta cayó al suelo y se fracturó el dedo, lo que le impidió desarrollar sus labores habituales durante 50 días.
En las conclusiones, la fiscal consideró acreditados los daños en el local y, con la citada alternativa, admitió la posible falta de intencionalidad del acusado en la fractura del dedo de la camarera. La defensa insistió en que el aparato «dio casualmente a la camarera que, posteriormente, se resbaló». Con ello, el caso quedó visto para sentencia.