'Don Gil de las calzas verdes' es una comedia conocida por todos y fundamental en el Siglo de Oro. Por ello, y como no podía ser de otra manera, el cartel del Teatro Bretón cuenta desde hoy con esta obra dramatúrgica de Tirso de Molina, versionada y dirigida por Eduardo Vasco.
Montse Díez y Joaquín Notario, actores de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, dieron ayer algunos de los detalles del montaje, que tiene su «punto docente». Ambos apostaron por que el público «entre en el juego escénico y teatral de 'Don Gil de las calzas verdes'».
'Don Gil de las calzas verdes' es una comedia de enredo situada en la «exhuberante» y recién estrenada corte del reino en Madrid, que retrata la sociedad de la época y en la que toda trama tiene como fin recuperar el honor de doña Juana. El enredo de esta comedia ha sido calificado en muchas ocasiones como «uno de los más complejos» del teatro español y, sin embargo, sigue deleitando casi 400 años después.
Joaquín Notario, que interpreta a Caramanchel, un criado que se queda atónito ante las barbaridades de su amo, anunció que el montaje «sorprende al público», ya que en todas las situaciones, hasta en las más dramáticas, los personajes hacen sonreír al público. «Se ha ido más a un montaje teatral en sí mismo, Eduardo Vasco ha escuchado mucho a Tirso de Molina y ha sido fiel a la época», señaló.
Por su parte, Montse Díez, doña Juana en el escenario, incidió en el «rigor» de la obra. Se refirió a la amplia gama de colores vivos, entre los que destacó el verde, del vestuario, de Lorenzo Caprile, al equilibrio en la interpretación y a la música, entre otros.
Farsa con realidad
Por otro lado, aplaudió la labor de sus compañeros de montaje, coreógrafos, músicos e iluminadores, ya que en la función se canta, baila y lucha con espadas en directo. «Ha sido complicado», dijo Díez. Pero el resultado ha sido este 'Don Gil' del siglo XXI, fiel al de Tirso de Molina, cercano, y en él que destaca sobre todo el juego teatral.
Los actores explicaron que en la función se confunde farsa con realidad, lo que hace que los espectadores no pierdan detalle de los avatares que debe sufrir doña Juana para recuperar su honor.
Ambos defendieron el teatro clásico como una tradición de siglos, aunque explicaron que, hasta que la cultura no se hizo popular y dejo de ser sólo patrimonio de la élite, el público general no pudo acceder a las maravillas del teatro. Pese a que 'Don Gil' es fiel a la época, Notario matizó que «ojalá se hicieran más espectáculos transgresores»
Tirso de Molina escribió 'Don Gil de las calzas verdes', que se inicia como un drama de honor y deriva al poco tiempo en una comedia que requiere, casi, la farsa para su desarrollo, en una época en la que ya ha definido las bases de su técnica como dramaturgo, a partir del modelo de Lope de Vega y en la que aprovecha todas sus cualidades como poeta y observador.
Los interesados pueden ver la obra hoy y mañana en el Teatro Bretón de Logroño.