Ya es oficial. El Ayuntamiento de Vitoria aprobó ayer un cambio urbanístico para reubicar los futuros pisos de lujo de la manzana de la plaza de toros, de manera que éstos estén más lejos de los bloques residenciales de la zona, como habían reclamado los vecinos de la calle Florida. De hecho, los residentes llegaron a llevar el caso a los tribunales al considerar que los nuevos edificios eran «ilegales» porque, tal y como se diseñaron desde un principio, se levantarían «demasiado cerca» de sus casas, lo que les restaría «horas de luz».
El Gabinete Alonso aprobó en su reunión habitual de los viernes la modificación que busca poner fin a esta polémica. En concreto, el Departamento de Urbanismo ha retrasado las futuras casas para que estén a 25 metros de los inmuebles de la calle Florida, ocho metros más de los previstos en un principio.
FCC y Urco Urbasa construirán un triple bloque de viviendas que irán ganando en altura de forma escalonada. Uno tendrá cinco plantas y un doble ático; otro, seis más ático; y el restante, diez.
Este gran edificio incluirá 62 casas, lo que significa que las constructoras no podrán incluir en él todos los pisos previstos en el proyecto. Los 36 que quedan irán en un nuevo bloque de nueve alturas, que se construirá cerca de las vías del tren, junto al puente de San Cristóbal, tal y como explicaron portavoces del Departamento municipal de Urbanismo.
«La zona va a mejorar mucho y despejaremos las dudas de los vecinos», afirmó ayer el alcalde, Alfonso Alonso, quien señaló que ahora esperará a que los grupos políticos den su visto bueno al cambio urbanístico.
El derribo, a la espera
No obstante, la fecha en la que comenzarán las obras de los nuevos bloques residenciales sigue siendo una incógnita. De entrada, depende directamente del derribo del viejo coso taurino, un plan anunciado en varias ocasiones por los responsables municipales, pero que aún no se ha llevado a cabo. Por ahora, las empresas están realizando catas en el interior de la plaza. En la actualidad esas excavaciones se centran en la zona de los corrales, para lo que se han derribado algunos tabiques.
El Ayuntamiento ha supeditado la demolición del viejo coso al final de esos trabajos, y a que FCC y Urco Urbasa redacten un nuevo proyecto de urbanización. El anterior fue suspendido por un juez a petición de los vecinos de la zona. El servicio municipal de Vía Pública ya había detectado 270 anomalías en el documento, aunque los tribunales también exigieron que se realizaran las correspondientes catas arqueológicas en la manzana.