Sábado, 10 de febrero de 2007
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ÁLAVA
Los herederos de Escoriaza Esquível reclaman ante el juez la propiedad del palacio
Demandan a la Diputación y a un sacerdote por negarse a disolver la fundación que gestiona el edificio anhelado por el alcalde
Los herederos de Escoriaza Esquível reclaman ante el juez la propiedad del palacio
RENACENTISTA. Vista exterior de Escoriaza Esquível. / I. AIZPURU
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El Ayuntamiento de Vitoria deberá cargarse de paciencia para hacerse con la propiedad del palacio Escoriaza Esquível, la joya arquitectónica del Casco Medieval. Su reiterada intención de expropiar el edificio renacentista no puede materializarse de momento. ¿El motivo? Los tribunales deben dilucidar antes de quién es.

La disputa judicial por la propiedad ya tiene fecha. El próximo martes será la primera de las dos vistas programadas para zanjar una discusión que enfrenta a los herederos de Domingo Ambrosio de Aguirre -el sacerdote que en el siglo XVIII decidió destinar el palacio a centro de formación de curas- con la fundación Seminario Eclesiástico de Aguirre, beneficiaria de los bienes de la entidad, entre los que figura Escoriza Esquível.

Los demandantes son una representación de los herederos de De Aguirre y los demandados, el diputado general y el sacerdote Rafael Sevilla. Ambos son los únicos miembros del patronato que gestiona la fundación y se niegan a liquidarla. «Se pensaba que el Obispado formaba parte del órgano gestor del patronato pero no es así. Únicamente tenía asignadas funciones docentes cuando el palacio era Seminario», apunta la re-presentante de los herederos, la abogada Cecilia Maysonave.

Los descendientes de las hermanas de Domingo Ambrosio de Aguirre quieren poner fin a la fundación y repartir sus bienes «entre sus legítimos herederos». Al no conseguirlo con un acuerdo amistoso, han recurrido a los tribunales. Alegan que esta institución dejó de tener sentido en 1930, fecha en la que se creó el Seminario Conciliar de Vitoria, dependiente de la Diócesis.

Aunque el Obispado no figura en la demanda, Maysonave está convencida de que la Iglesia se vale del sacerdote Rafael Sevilla para tratar de conservar derechos sobre el palacio. Por ello, lo primero que reclama a Sevilla es que acredite su condición de «patrono de sangre».

Y es que el fundador estableció que si entre los descendientes de sus hermanas hubiese un religioso, tendría preferencia sobre el resto de familiares en el patronato. «Los demandantes han certificado que son descendientes de las hermanas de De Aguirre. Sevilla deberá hacer lo mismo porque mis representados no tienen constancia de que lo sea», señala.

La letrada expresó también cierta incomprensión respecto a la actitud de la Diputación, representada por Ramón Rabanera, por negarse a disolver una fundación «que no cumple fin alguno».

Dos años más de trámites

Maysonave está convencida de que el farragoso trámite iniciado para que sus representados se hagan con la propiedad de Escoriaza Esquível no ha hecho más que empezar. «Calculo que todavía quedan dos años para aclararlo todo». Tras la primera vista del martes, dedicada a cuestiones procesales, habrá una segunda en la que cada parte aportará sus pruebas. Después, el juez dictará una sentencia que puede ser apelada por cualquiera de las partes.

Sólo cuando cuando el proceso judicial esté zanjado, el Ayuntamiento podrá tratar de materializar su deseo de expropiar el palacio. La abogada considera que antes «es muy difícil» ni siquiera establecer una negociación. «El alcalde -añadió- no puede ir contra nadie, por mucho que se lo pida la Corporación, porque hay un litigio de por medio que primero debe resolverse».

 
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