Las oficinas centrales de atención ciudadana ubicadas en el Ayuntamiento de Vitoria abandonarán la plaza de España y se traslarán a la calle San Antonio. El servicio se reubicará en el número 10 de la céntrica arteria, justo debajo del antiguo convento de las Reparadoras, cuyo interior fue derribado para construir viviendas de lujo. Las nuevas ventanillas abrirán al público «en septiembre», avanzó ayer el alcalde, Alfonso Alonso.
De esta forma, los cientos de vitorianos que acuden cada día a las oficinas centrales del Ayuntamiento para realizar diversos trámites -como pedir información, solicitar una licencia, conseguir un volante de padrón, ver la oferta de colonias infantiles o apuntarse a un concurso público- tendrán que ir a la calle San Antonio después del verano. Estas gestiones cotidianas también pueden realizarse a través de los centros cívicos.
El inmueble de la calle San Antonio, propiedad del conocido empresario Gonzalo Antón, destacará por su amplitud. Cuenta con 850 metros cuadrados y con un acceso trasero que da al parque de La Florida.
Eso sí, el Ayuntamiento de Vitoria deberá desembolsar una cantidad importante para trasladar allí sus oficinas. Abonará 12.500 euros al mes y las ocupará durante un plazo mínimo de una década, aunque el propietario de la lonja se ha comprometido a no cambiar de inquilino hasta dentro de como mínimo 20 años. Alonso remarcó que el Consistorio tendrá «una opción de compra» que le dará preferencia si algún día aparece un agente interesado en adquirir el local.
El alcalde justificó la reubicación de las oficinas porque «ahora no estamos dando un servicio en condiciones en la plaza de España». El regidor popular se refirió a las «frecuentes colas» que se forman en la planta baja del Ayuntamiento. Allí, añadió, los ciudadanos que acuden a las ventanillas de información, del registro o del padrón «viven una situación incómoda porque el espacio es limitado».
Espacio libre
El traslado afectará a una veintena de funcionarios que trabajan de cara al público en las actuales oficinas. Alonso aún no ha decidido cómo aprovechará ese espacio cuando esté vacío. «Hay varias posibilidades. Quizá podamos reordenar mejor la casa», afirmó.